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La paradoja de Fairfax: el condado más rico de EE.UU. enfrenta una crisis de inseguridad alimentaria

La inseguridad alimentaria que niega Trump se percibe hasta en un condado rico de EEUU

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La paradoja de Fairfax: el condado más rico de EE.UU. enfrenta una crisis de inseguridad alimentaria

En el condado de Fairfax, situado en el norte de Virginia y a tan solo 25 kilómetros de la Casa Blanca, se está gestando una realidad contradictoria que pone en entredicho el discurso oficial del gobierno. A pesar de ser el cuarto condado más rico de los Estados Unidos, con ingresos familiares medios anuales que superan los 153.000 dólares, la zona está experimentando un aumento notable en la demanda de ayuda alimentaria. Este fenómeno ocurre en un momento político crítico, justo antes de las elecciones legislativas del martes, donde la situación económica de los ciudadanos se ha convertido en el eje central del debate.

La situación en Fairfax contrasta drásticamente con los mensajes que el presidente Donald Trump ha estado difundiendo en sus mítines de campaña. El mandatario insiste repetidamente en que la tasa de pobreza en el país ha alcanzado su nivel más bajo en la historia de los Estados Unidos, una afirmación que no parece coincidir con la experiencia cotidiana de muchos residentes de Virginia.

Uno de ellos es Don Donnuck, un residente de 66 años que ha vivido en Fairfax durante seis décadas en la casa que heredó de sus padres. Don, quien padece una discapacidad y depende enteramente de la Seguridad Social, relata que conseguir el dinero suficiente para cubrir la alimentación de todo el mes se ha vuelto una tarea prácticamente imposible. Actualmente, recibe solo 24 dólares mensuales en ayuda alimentaria, lo que lo obliga a recurrir a bancos de alimentos administrados por organizaciones sociales, como "Food for Others", para poder completar sus compras básicas.

Donnuck describe con preocupación el encarecimiento de los productos esenciales. Durante su espera en la fila para recibir suministros, señaló que un paquete de tres libras de carne molida ha subido su precio en aproximadamente cuatro dólares en comparación con el año anterior. Esta percepción personal se ve respaldada por datos oficiales de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), que indican que, en el área de Washington, los precios de los alimentos subieron un 3,5 % interanual en septiembre de 2026, mientras que el costo de la gasolina registró un incremento drástico del 33,8 %.

Otro testimonio es el de Alonzo Lockridge, un hombre afroamericano de 62 años que también depende de la asistencia de los bancos de alimentos. Lockridge califica como un "golpe grave" los recortes aplicados a los programas sociales bajo la administración de Trump. Específicamente, hace referencia al recorte de unos 186.000 millones de dólares a nivel nacional en el presupuesto del Programa de Asistencia Alimentaria (SNAP), medida que fue aprobada en el paquete fiscal impulsado por el republicano en 2025.

Esta crisis no solo afecta a los beneficiarios, sino también a las entidades que brindan el apoyo. "Food for Others", una organización sin ánimo de lucro que distribuye alimentos gratuitos en el norte de Virginia desde hace 30 años, se encuentra en una situación comprometida. Deb Haynes, la directora ejecutiva de la organización, ha reportado que algunos de sus programas han visto un crecimiento en la demanda de entre el 8 % y el 13 %. Según Haynes, están llegando personas que nunca antes habían tenido que solicitar ayuda alimentaria, lo que supone un impacto emocional considerable para quienes experimentan la inseguridad alimentaria por primera vez.

Un dato alarmante proporcionado por Haynes es que, desde 2025, decenas de personas que fueron destituidas de sus puestos en instituciones federales por iniciativa del presidente Trump han comenzado a acudir a la organización en busca de alimento.

Al mismo tiempo que la demanda crece, los recursos de la organización disminuyen. "Food for Others" ha recibido un 20 % menos de alimentos el año pasado a través del Programa de Asistencia Alimentaria de Emergencia (TEFAP), gestionado por el Departamento de Agricultura. Las donaciones privadas también han caído significativamente: las procedentes de supermercados disminuyeron un 26 % interanual, mientras que las recibidas a través de otros programas de donación bajaron un 34 % en lo que va del año fiscal.

Además, la operatividad de la organización se ha visto afectada por los costos energéticos. Debido a los conflictos bélicos en Irán y Ucrania, el precio del diésel se ha disparado, provocando que la factura de combustible de septiembre fuera 1.200 dólares más alta que la de febrero. Haynes enfatiza que el impacto económico es tan severo que existen personas que anteriormente ayudaban económicamente a otros y que ahora se encuentran en la posición de necesitar asistencia ellas mismas.

Ante este panorama, Alonzo Lockridge lanzó una crítica directa al presidente, instándolo a recordar que, aunque prometió hacer que Estados Unidos volviera a ser grande, no debe olvidar a los estadounidenses que ayudaron a construir esa grandeza. Por su parte, Don Donnuck concluyó que, para personas en su situación, la existencia de bancos de alimentos es una necesidad vital más allá de cualquier cuestión electoral.

La preocupación por el bolsillo es, efectivamente, el motor de las elecciones que se celebran en cuatro días. Un sondeo del Pew Research Center confirma esta tendencia, indicando que el 84 % de los votantes considera que la economía será el factor más importante para decidir su voto el próximo 3 de noviembre.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

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