El Senado de la Nación aprobó este martes la creación del Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), una medida que establece beneficios fiscales, específicamente mediante la amortización en el impuesto a las Ganancias, para planes de inversión que alcancen un monto mínimo de 12 millones de dólares. Tras la votación, el proyecto será girado en las próximas horas a la Cámara de Diputados, organismo que definirá la sanción final de la norma.
El proyecto fue impulsado desde el inicio de su trámite por Eduardo Vischi (Corrientes), jefe de la Unión Cívica Radical (UCR) en la Cámara alta. La iniciativa contó con un amplio respaldo, obteniendo 60 adhesiones en la votación en general. La unanimidad no se alcanzó debido a dos rechazos, correspondientes a los senadores santacruceños Elena Gadano y José María Carambia.
En cuanto al alcance del texto, el régimen apunta a la adquisición, elaboración, fabricación y/o importación de bienes muebles nuevos, con la excepción de los automóviles, los cuales sean amortizables en el impuesto a las Ganancias. Asimismo, contempla la realización de obras vinculadas a actividades industriales o aquellas relacionadas con sistemas y equipos de riego, bienes de alta eficiencia energética y mallas antigranizo destinadas al sector agropecuario.
El marco legal también incorpora los bienes semovientes, incluyendo terneras retenidas para reposición, así como inversiones vinculadas a buques y embarcaciones pesqueras nuevas. También se incluyen equipos nuevos destinados directamente a la captura, conservación, procesamiento y almacenamiento de productos pesqueros, además de bienes, maquinarias y equipos nuevos para la transformación e industrialización de la madera y el aprovechamiento productivo de residuos y subproductos forestales. Por el contrario, el régimen excluye expresamente los activos financieros, de portfolio y los bienes de cambio.
Para lograr el avance del articulado, se incorporaron sugerencias de Maximiliano Abad (Buenos Aires), Martín Goerling (Misiones), líder del PRO en la Cámara alta, y el peronista disidente Carlos Espínola (Corrientes). Esta modificación establece que el plan de desarrollo debe incluir un compromiso de contratación de proveedores nacionales para bienes transables, equivalente a un mínimo del 20% del monto total de la inversión destinado a dichos proveedores, siempre que la oferta local esté disponible y se encuentre en condiciones de mercado.
El proyecto enfatiza que, ante circunstancias objetivas que lo justifiquen, la autoridad de aplicación podrá intervenir a la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE). El objetivo será que este organismo se expida sobre si el precio de los bienes importados —aquellos excluidos del cómputo del Plan de Desarrollo de Proveedores Nacionales bajo el argumento de falta de competitividad local— refleja realmente las condiciones de mercado.
Durante su intervención como miembro informante, Eduardo Vischi subrayó la importancia de la estabilidad fiscal y legal. Propuso la adhesión de las jurisdicciones locales para evitar que estas creen nuevos impuestos, como Sellos o regalías. Vischi aclaró que esta medida no representa un privilegio tributario, sino una herramienta diseñada para movilizar el capital productivo a través de los proveedores. Asimismo, reflexionó sobre la dimensión del Estado y su financiamiento, advirtiendo que en periodos de impuestos elevados, las administraciones públicas a veces han resultado insuficientes. En el mismo sentido se manifestó la senadora mendocina Mariana Juri.
Desde el kirchnerismo, Jorge Capitanich (Chaco) manifestó su apoyo general, aunque presentó observaciones particulares. El senador señaló la existencia de regímenes con asimetrías que no contemplan el cupo fiscal dentro de los presupuestos y criticó la situación de los saldos técnicos que las empresas no logran cobrar, junto con ejecuciones tributarias simultáneas.
Por su parte, Patricia Bullrich (Capital Federal), líder libertaria, destacó que generar estabilidad y ordenar la economía fue un paso fundamental, y que el siguiente objetivo debe ser transformar ese orden en inversión, producción y salarios. Bullrich sostuvo que quien arriesga su capital debe encontrar acompañamiento y que la ampliación de plantas o la compra de maquinaria genera oportunidades laborales. Además, mencionó la necesidad de competitividad frente a países vecinos y señaló la carga impositiva en la provincia de Buenos Aires, gobernada por Axel Kicillof. Tras la votación general, el kirchnerismo intentó, sin éxito, oponerse a varios artículos en la votación particular.
En otros temas tratados en la sesión, el pleno votó un proyecto de resolución para que la Presidencia del Senado, en caso de aceptar la invitación del Papa León XIV, coordine con la Cámara de Diputados y el Poder Ejecutivo la convocatoria de la Asamblea Legislativa o la modalidad de recepción correspondiente. Dado que la agenda del Sumo Pontífice es voluminosa, el texto también solicita al Poder Ejecutivo que, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, asegure la participación institucional del Senado, encabezado por su presidente, en el encuentro previsto en el Palacio Libertad, donde participará Victoria Villarruel.
Asimismo, se confirmó que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, asistirá la última semana de noviembre para rendir cuentas sobre su gestión, estimándose su presencia para el miércoles 25, dejando el jueves 26 disponible para el tratamiento de proyectos de ley.
Finalmente, la sesión comenzó con la asunción de Claudia López en reemplazo del fallecido senador Juan Carlos Pagotto (La Libertad Avanza-La Rioja). Durante la jornada se realizaron homenajes a Pagotto, al ex titular del gremio APL, Norberto Di Próspero, y se recordó un nuevo aniversario del fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner.




