Un operativo policial realizado en la madrugada de este miércoles en la provincia de Misiones ha puesto el foco sobre el entorno cercano de Santiago Caputo, asesor clave del presidente Javier Milei. El procedimiento ocurrió en un contexto particular: la fuga del excandidato presidencial brasileño, Flavio Bolsonaro, quien despegó desde Puerto Iguazú con rumbo a Miami. Durante el despliegue, fueron interceptados tres hombres que se trasladaban en vehículos oficiales de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).
El control se produjo sobre la ruta 12, en el trayecto proveniente de Puerto Iguazú. El convoy estaba compuesto por dos unidades de la entidad binacional que Argentina comparte con Paraguay. El primer vehículo, una camioneta Ford Ranger de color blanco, era conducido por Jorge Omar Waisman, quien fue identificado como el Jefe de Seguridad e Informaciones de la EBY.
Acompañando a Waisman en el despliegue se encontraba una Toyota Hiace, también de color blanco, conducida por Orlando Ignacio Palacio. Palacio se desempeña como asesor de la Secretaría General de la Entidad Binacional y era quien transportaba a Santiago Caputo al momento de ser detenidos por el control policial.
La investigación sobre los vínculos entre los implicados revela que Waisman y Palacio mantienen una estrecha relación personal nacida en los Estados Unidos. Jorge Omar Waisman, conocido en su entorno como “Jorguito”, residió en la ciudad de Miami, donde se desempeñó como miembro de la fuerza policial hasta el año pasado. Durante su estancia en Florida, Waisman mantuvo un perfil muy activo en redes sociales, particularmente en Instagram, donde se lo podía ver uniformado, con su apellido bordado en la vestimenta, ofreciendo asesoramiento en materia migratoria. Asimismo, en sus publicaciones figuraban imágenes en la playa de Bal Harbour.
Por su parte, Orlando Ignacio Palacio también vivió en Miami, aunque sus actividades en dicha ciudad estuvieron vinculadas al sector del automovilismo. Fue en Estados Unidos donde Palacio y Waisman trabaron la amistad que luego facilitaría la llegada de este último al organismo binacional.
De acuerdo con fuentes del oficialismo consultadas por LA NACION, la cadena de vínculos que llevó a Palacio hasta el asesor presidencial Santiago Caputo pasó por el legislador bonaerense Agustín Romo, reconocido como uno de los leales del estratega de Milei. Según se indica, Palacio se encontraba residiendo en Miami cuando recibió la propuesta para integrarse a la estratégica entidad ubicada en la frontera con Paraguay. Una vez instalado en su cargo en la EBY, Palacio fue quien impulsó la incorporación de Waisman, aprovechando sus conocimientos previos como policía en Florida.
Un vocero del oficialismo confirmó esta dinámica al afirmar que “a Palacios lo puso Santiago y fue Nacho el que trajo a Waisman por sus conocimientos como policía”. No obstante, otras fuentes internas matizaron la relevancia de estos nombramientos, señalando que ninguno de los dos representa una “piedra fundamental” dentro de la estructura, describiendo a Waisman como un “personaje peculiar”.
Waisman fue designado como Jefe de Seguridad e Informaciones de Yacyretá durante el segundo trimestre de este año. Su nombramiento se hizo público en mayo a través de la cuenta oficial de la red social X del organismo. Desde su llegada, el funcionario no ha buscado mantener un perfil bajo, habiendo encabezado reuniones con fuerzas de seguridad de Ituzaingó con el objetivo de fortalecer la protección integral de la Central Hidroeléctrica.
Además de Palacio y Waisman, dentro de la Entidad Binacional se ha señalado a un tercer nombre vinculado al asesor de Milei: Manuel Chavarría. Chavarría se desempeña como consejero en el organismo y su nombramiento fue formalizado mediante un decreto presidencial. Sin embargo, a diferencia de los otros dos funcionarios, Chavarría reside en Buenos Aires y no tuvo participación en el operativo ocurrido en Misiones.
Este episodio ha dejado en evidencia la red de contactos personales y profesionales que Caputo ha desplegado en puntos estratégicos, utilizando la Entidad Binacional Yacyretá como nodo de gestión en la zona fronteriza.






