La compañía energética Naturgy ha presentado sus resultados correspondientes a los nueve primeros meses del año, revelando un balance positivo marcado por el crecimiento de sus beneficios y una revisión al alza de sus objetivos financieros a medio plazo. Según el informe difundido por la entidad, el beneficio neto se situó en 1.758 millones de euros, lo que supone un incremento del 5,4% en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior.
Este desempeño financiero ha llevado a la empresa a ajustar sus metas para el conjunto del ejercicio y a proyectar un escenario optimista para el futuro cercano. Naturgy prevé alcanzar unas ganancias récord de aproximadamente 2.200 millones de euros para el año 2026. En cuanto a su volumen de actividad, la cifra de negocios de la energética ascendió a 15.374 millones de euros durante los primeros tres trimestres del año, reflejando también un crecimiento del 5,4% respecto al mismo periodo de 2025.
El resultado bruto de explotación (Ebitda), un indicador clave para la primera gasista y tercera eléctrica de España, alcanzó los 4.380 millones de euros al cierre de septiembre, lo que representa un aumento del 3,9% frente al año precedente. Estos resultados se han logrado en un entorno internacional complejo, caracterizado por una marcada incertidumbre geopolítica derivada, principalmente, de la escalada del conflicto en Oriente Medio y su repercusión directa en la volatilidad del mercado energético global.
El crecimiento del Ebitda ha estado impulsado significativamente por las redes de distribución. Este avance se ha visto respaldado por la implementación de un nuevo marco regulatorio y una base de activos regulados más amplia en la división de Distribución eléctrica en España, donde se incluyen 126 millones de euros en ajustes retroactivos de periodos regulatorios anteriores. Asimismo, la compañía se ha beneficiado de actualizaciones tarifarias en Latinoamérica, especialmente en México, y de un incremento en la demanda junto al impacto favorable del tipo de cambio en Brasil. No obstante, estos avances fueron parcialmente compensados por una menor demanda y remuneración en la unidad de Distribución de gas en España.
Bajo la presidencia de Francisco Reynés, Naturgy ha actualizado sus previsiones para 2026. El grupo ahora apunta a un Ebitda superior a los 5.600 millones de euros, un beneficio neto en torno a los 2.200 millones y una deuda neta que se mantenga por debajo de los 13.000 millones de euros. Además, la compañía ha confirmado que está cumpliendo con los compromisos de su plan estratégico actual y anunció que presentará el próximo año su nuevo plan estratégico con horizonte hacia el año 2030.
En materia de inversión, Naturgy destinó 1.280 millones de euros entre enero y septiembre, priorizando las redes de distribución y el desarrollo de proyectos renovables. Gracias a estas inversiones, la capacidad instalada total de renovables del grupo ha alcanzado los 8,6 gigavatios (GW). En lo que va de año, se han añadido 473 megavatios (MW) netos, y se prevé que otros 504 MW entren en operación durante el último trimestre del ejercicio.
Respecto a su salud financiera, la deuda neta al cierre de septiembre se situó en 12.307 millones de euros, una cifra prácticamente estable comparada con los 12.317 millones de euros con los que cerró el año 2025. La empresa explicó que la fuerte generación de flujo de caja permitió absorber el incremento del capital circulante provocado por la subida de los precios de la energía, así como el pago puntual a Sonatrach y la distribución de dividendos. El ratio deuda neta/Ebitda se ubicó en 2,2 veces, lo que, según la compañía, refleja la solidez de su balance.
Esta estabilidad financiera permite a Naturgy mantener una capacidad de inversión de hasta 12.000 millones de euros para potenciales operaciones corporativas. Sin embargo, la empresa ha establecido una "línea roja": cualquier operación inorgánica deberá ajustarse a estrictos criterios de creación de valor y garantizar la preservación del rating 'BBB'. Al respecto, la compañía reafirmó su principio de priorizar la creación de valor sobre el tamaño, señalando que este enfoque permitirá evaluar oportunidades de crecimiento inorgánico con disciplina financiera, sin que el aumento del tamaño sea un objetivo en sí mismo.
Finalmente, en relación con la retribución al accionista, Naturgy ya abonó el pasado 29 de julio un primer dividendo a cuenta de 2026 por valor de 0,60 euros por acción. La compañía tiene previsto pagar un segundo dividendo a cuenta, también de 0,60 euros por acción, el próximo 5 de noviembre, manteniendo así su compromiso de distribuir un total de 1,80 euros por título para el conjunto del año.




