El avance del Fenómeno El Niño (FEN) se perfila como un factor determinante que abrirá un nuevo capítulo en el comportamiento del consumo en el Perú. En la actualidad, las empresas del país se encuentran en una fase de evaluación exhaustiva para analizar los posibles efectos que este evento climático podría generar sobre la demanda de productos y, fundamentalmente, sobre los hábitos de compra de la población. De acuerdo con las proyecciones, si bien los primeros indicios del impacto comenzarían a evidenciarse desde el último trimestre del presente año, las repercusiones más significativas se concentrarían en los primeros meses de 2027.
Durante este periodo, se espera que las condiciones climáticas modifiquen sustancialmente las preferencias de los consumidores, alterando la demanda de categorías específicas de productos. Mauricio Cheng, country manager de Worldpanel by Numerator, analizó este escenario en el marco de Perspectivas Económicas 2027, señalando que, hasta el momento, el consumo en el territorio peruano se desarrolla en un entorno de relativa estabilidad, manteniéndose dentro de las proyecciones establecidas para el ciclo actual.
En cuanto a las cifras del año en curso, Cheng estimó que el consumo cerraría con un crecimiento en volumen del 1.5% y un incremento cercano al 3% en valor. Estas cifras guardan coherencia con la tendencia de avance que ha mostrado el consumo interno durante los últimos tres años. Según el experto, estos resultados positivos son consecuencia directa del desarrollo de la masa salarial en el país durante el último trienio. Un dato relevante es que, actualmente, el 24% de los hogares peruanos perciben que sus finanzas personales han mejorado, lo que les permite generar excedentes destinados al ahorro.
En el análisis del perfil del consumidor actual, el ejecutivo resaltó que existe una tendencia transversal en todas las categorías hacia la búsqueda de productos de alto valor. Asimismo, subrayó el rol de la omnicanalidad, la cual ha provocado una fragmentación en las oportunidades de compra. En este sentido, el consumidor ya no se limita a un establecimiento particular, sino que diversifica sus búsquedas para aprovechar distintas ofertas en diversos puntos de venta.
Al centrar el análisis específicamente en el Fenómeno El Niño, Cheng sostuvo que durante los últimos meses de este año y el primer trimestre de 2027, el evento climático tendrá un impacto particular en la demanda de categorías básicas. Entre los productos más afectados se encuentran los alimentos, las bebidas, los lácteos y el papel higiénico. El comportamiento esperado es el denominado "estoqueo" o abastecimiento preventivo, basado en una planificación previa por parte de los usuarios. El experto destacó que, hoy en día, existe una racionalidad de compra marcada por una planificación rigurosa.
Asimismo, se prevé que el FEN profundice la tendencia del consumidor hacia una dualidad de marcas. En este escenario, será fundamental que las empresas presenten propuestas de menor precio, una necesidad que se hará más evidente especialmente entre los usuarios de las ciudades ubicadas en el norte, centro y oriente del país, zonas tradicionalmente más vulnerables a los efectos climáticos.
No obstante, el panorama no es permanentemente negativo. Mauricio Cheng explicó que, una vez superada la etapa de impacto más duro del Fenómeno El Niño, se producirá una regulación natural de las categorías de consumo. Segmentos como el autocuidado y la indulgencia mostrarían recuperaciones relativamente rápidas. Bajo esta premisa, las proyecciones indican que hacia el segundo semestre de 2027 el consumo retomaría una trayectoria de recuperación positiva.
En conclusión, tras una primera fase compleja derivada de los efectos climáticos, el consumo peruano evidenciaría un repunte en la segunda mitad de 2027, impulsado por los segmentos complementarios. Para el próximo año, las perspectivas se sitúan en un terreno estable con tendencia al alza, aunque condicionadas a la magnitud real del FEN. El rango de crecimiento proyectado oscila entre un 0.3% y un 1.6% o 1.7%. Este resultado final dependerá no solo de la lectura del fenómeno climático, sino también de la capacidad de respuesta de la infraestructura logística para garantizar que los productos lleguen eficientemente al consumidor final. Finalmente, Cheng recalcó que la demanda actual se encuentra en un mejor momento que en años anteriores, siendo la oferta y la logística las claves para conectar con las oportunidades del mercado.





