El director técnico de la Liga Deportiva Alajuelense, Óscar Ramírez, ha aprovechado el espacio previo al encuentro decisivo contra el Motagua para brindar claridad sobre sus recientes declaraciones. El entrenador, conocido como el "Machillo", se enfocó en explicar la naturaleza de sus comentarios respecto al patriotismo, situando este concepto dentro del contexto del crecimiento y el éxito del fútbol costarricense en beneficio de la Selección Nacional.
Para Ramírez, el patriotismo deportivo se traduce en que el éxito de los clubes y de los jugadores a nivel individual debe servir como un motor para impulsar la calidad de la Selección de Costa Rica. Como ejemplo central de esta tesis, el técnico mencionó la figura de Bryan Ruiz, señalando que la llegada del veterano jugador a la Selección requiere que el entorno deportivo del país esté a la altura. Según el entrenador, es fundamental que los jugadores jóvenes alcancen niveles competitivos elevados para poder brindar el soporte necesario a figuras de la talla de Ruiz.
En este sentido, el "Machillo" profundizó en su visión sobre la competitividad interna, mencionando que el avance de otros equipos costarricenses en torneos internacionales también es provechoso. Específicamente, señaló que si el Saprissa logra avanzar en sus compromisos, esto permitiría que los futbolistas jóvenes se midan contra niveles de exigencia más altos, lo que a su vez otorgaría a Bryan Ruiz un roce competitivo superior, cualidad que resulta indispensable en el contexto de las eliminatorias. Ramírez fue enfático al afirmar que su misión y aporte personal consisten en tratar de proporcionar mejores jugadores para acompañar el desempeño de Ruiz en la Tricolor.
Como parte de su filosofía de formación y realismo deportivo, Óscar Ramírez compartió una anécdota ocurrida durante el enfrentamiento contra Los Angeles en la Copa de Campeones de la Concacaf. El técnico relató que uno de sus jugadores expresó el deseo de jugar en la Major League Soccer (MLS). Ante esto, el entrenador decidió darle minutos de juego; sin embargo, al finalizar el encuentro, el propio futbolista reconoció que aún le faltaba nivel para competir en esa liga. El "Machillo" destacó que este choque de realidad fue positivo, ya que el jugador se convirtió en uno de los que más entrena y juega actualmente, lo que representa una mejoría tangible para el fútbol nacional.
Cambiando el foco hacia el aspecto competitivo inmediato, el técnico analizó la situación de Alajuelense previo al partido de vuelta de las semifinales de la Copa Centroamericana frente al Motagua. Sobre el primer encuentro disputado en territorio hondureño, Ramírez calificó la actuación de su equipo como un "juego muy correcto", aunque lamentó que la falta de un gol impidiera obtener una ventaja más clara.
De cara al partido de vuelta, el entrenador manifestó su intención de transformar la situación actual en un entorno positivo. A pesar de reconocer que el equipo se expone al riesgo de recibir un gol en contra, aseguró que la prioridad será buscar el gol para avanzar en la competición. Ramírez describió la planificación de esta semana como "fuerte e interesante" debido a lo que está en juego, asegurando que su plantilla se encuentra en buen estado físico y con el "hambre" necesaria para alcanzar la final.
Finalmente, el técnico dedicó palabras de reconocimiento al Motagua, actual campeón del fútbol hondureño. El "Machillo" fue claro al señalar que el equipo rival es muy diferente al que enfrentaron el año pasado, afirmando que el conjunto hondureño posee ahora mejores argumentos y una calidad superior, fruto de un buen trabajo institucional y un fuerte compromiso.
A pesar de la complejidad del rival, Ramírez subrayó que Alajuelense se mantiene serio y enfocado en el objetivo de llegar a la final. El entrenador admitió que los detalles podrían marcar la diferencia en el resultado final, pero dejó claro que su equipo está preparado para cualquier escenario, incluyendo la posibilidad de que el encuentro se extienda a tiempos extra, aunque expresó su esperanza de resolver la eliminatoria dentro de los 90 minutos reglamentarios.



