El Grupo de Medios de China (CMG), ente responsable de la televisión estatal del gigante asiático, ha confirmado que mantendrá la suspensión de todas las transmisiones relacionadas con el fútbol español. Esta decisión responde a la postura de la entidad mediática, que considera insuficientes las disculpas ofrecidas tras las polémicas declaraciones emitidas por el delantero francés Kylian Mbappé.
La medida, que afecta directamente a la difusión de los partidos del campeonato español, mantiene al Real Madrid en el centro de una controversia diplomática y comercial. Según informó la radiotelevisión estatal, la suspensión de las emisiones entró en vigor el pasado 26 de octubre. El alcance de este veto no se limita únicamente a la competición de LaLiga, sino que contempla específicamente todos los encuentros en los que participe el atacante francés, así como la prohibición de emitir cualquier anuncio publicitario en el que el futbolista sea el protagonista.
La justificación detrás de esta severa medida ha sido expuesta por el portavoz del CMG, quien sostuvo que las palabras pronunciadas por Mbappé trascienden los límites de la libertad de expresión. Desde la televisión estatal china, se ha subrayado que el Real Madrid, como club al que pertenece el jugador, no puede desentenderse de lo ocurrido ni quedar exento de responsabilidad ante el impacto de tales declaraciones.
En un tono firme, la entidad mediática china advirtió que, mientras no se reciban unas disculpas que el organismo considere satisfactorias, no existe margen para la negociación. Por consiguiente, las transmisiones de los encuentros del fútbol español seguirán suspendidas hasta nuevo aviso, dejando en el aire la fecha de retorno de LaLiga a las pantallas chinas.
El origen de este conflicto se remonta a una entrevista concedida por el delantero francés. Durante la conversación, Mbappé habló sobre su meme favorito, mencionando una imagen en la cual su propio rostro aparecía superpuesto al de un dictador chino, haciendo referencia directa a Mao Zedong, quien fuera el antiguo dirigente del país asiático.
Dichas palabras provocaron una ola de indignación en China, lo que derivó rápidamente en consecuencias tangibles para el deportista. El boicot no se limitó al ámbito televisivo; el jugador sufrió la ruptura de acuerdos comerciales con importantes empresas como Dongpeng, Mengniu y Milkground. Asimismo, se implementaron restricciones estrictas a los contenidos relacionados con el futbolista en diversas plataformas digitales dentro del territorio chino.
Ante la gravedad de las repercusiones y la pérdida de visibilidad en un mercado clave, el Real Madrid intervino publicando un comunicado oficial. En dicho documento, el club expresó sus disculpas al pueblo chino y reiteró su respeto absoluto por la historia, la cultura y los ciudadanos de la nación asiática, intentando mitigar el daño causado por la mención al antiguo líder.
Por su parte, el propio Kylian Mbappé también manifestó su arrepentimiento. El jugador publicó un mensaje redactado en tres idiomas —francés, chino e inglés— en el que reconoció que sus palabras habían lastimado a numerosas personas. A pesar de este esfuerzo comunicativo y de los pronunciamientos conjuntos del futbolista, del conjunto blanco y de la propia organización de LaLiga, el CMG no ha mostrado señales de ceder.
Hasta el momento, la televisión estatal china no ha anunciado una fecha para reanudar las emisiones ni ha confirmado si las disculpas presentadas han sido aceptadas. La situación permanece en un punto muerto, donde el Grupo de Medios de China mantiene su postura de rechazo frente a las explicaciones brindadas por las partes involucradas.





