La selección uruguaya sub 15 ha logrado un avance significativo en el nuevo Mundial FIFA de su categoría, celebrado en Azerbaiyán. El combinado juvenil, bajo la dirección técnica de Gustavo Bueno, aseguró su presencia en los octavos de final tras obtener una contundente victoria por 6-0 frente al equipo de Estonia este miércoles. Este resultado no solo refleja la superioridad del equipo celeste en el encuentro, sino que también le otorga el impulso necesario para afrontar la siguiente fase eliminatoria del certamen.
El encuentro, que se disputó a las 07:30 horas según el horario de Uruguay, fue una exhibición de eficacia ofensiva. La goleada se construyó gracias a las anotaciones de Tiziano García, quien fue el jugador más destacado al marcar dos goles, y a los tantos convertidos por Santiago Larrosa, Luca Di Matteo y Joaquín Míguez. A esta cuenta se sumó un gol en contra anotado por el conjunto europeo, cerrando así el marcador definitivo en seis tantos a favor de la selección uruguaya.
Es importante destacar que este torneo presenta una dinámica particular en cuanto a sus reglas de juego, diferenciándose de los encuentros tradicionales de fútbol. La competencia se desarrolla con equipos integrados por ocho futbolistas cada uno y los partidos se dividen en dos tiempos de 20 minutos, lo que exige una intensidad alta y una gestión del espacio y el tiempo muy específica por parte de los jugadores y el cuerpo técnico.
El camino de la selección dirigida por Gustavo Bueno hasta llegar a los dieciseisavos de final no estuvo exento de dificultades. El inicio del torneo fue adverso para el combinado celeste, registrando una caída por 1-0 frente a Moldavia. Sin embargo, este revés inicial sirvió como punto de inflexión para el equipo, que inició un proceso de recuperación futbolística notable. Tras aquel primer tropiezo, los juveniles uruguayos lograron encadenar cuatro victorias consecutivas, demostrando una solidez creciente que les permitió recuperar la confianza y el ritmo competitivo.
Gracias a esta racha positiva de cuatro triunfos, Uruguay consiguió clasificar en la primera posición de su serie. El desempate para obtener el liderato se definió a través de la diferencia de goles, criterio que favoreció a la selección uruguaya sobre Zambia, asegurando así un pasaje con autoridad a la fase de eliminación directa.
La agenda del equipo celeste es sumamente apretada, ya que, tras la goleada matutina, deberán volver al campo de juego el mismo miércoles a las 13:45 horas. En esta ocasión, el objetivo es el pase a los cuartos de final y el rival será la selección de Grecia. El equipo helénico llega en un estado de forma similarmente ofensivo, habiendo goleado previamente a Australia con un resultado de 7-2 en su primer partido de la jornada, lo que augura un enfrentamiento intenso entre dos equipos que vienen de anotar múltiples goles.
El esquema del torneo ya define el camino a seguir para quienes logren superar esta instancia. El ganador de la llave que enfrentará a uruguayos y griegos tendrá una cita el próximo jueves. En esa instancia, el vencedor deberá medirse contra quien resulte ganador del encuentro programado entre Egipto y Guinea.
Con este panorama, la selección uruguaya sub 15 se consolida entre los 16 mejores del mundo en esta categoría, habiendo superado la fase de grupos y el primer filtro de octavos de final. La capacidad de respuesta del grupo tras el inicio negativo frente a Moldavia y la efectividad mostrada ante Estonia posicionan al equipo de Gustavo Bueno como un contendiente activo en la búsqueda de avanzar hacia las etapas finales del Mundial en Azerbaiyán.






