Juan Pedro Damiani, quien se desempeñó como presidente de Peñarol entre los años 2008 y 2017, ha marcado oficialmente el tono de su regreso a la competencia por la máxima dirigencia del club aurinegro. De cara a las próximas elecciones programadas para el 12 de diciembre, el candidato manifestó encontrarse en una etapa de mayor reflexión personal y profesional, subrayando que su objetivo es preservar los aspectos positivos de la institución y trabajar activamente en la mejora de aquellos puntos que considera deficientes.
En una entrevista brindada este martes a la emisora Sport 890, Damiani no evitó realizar un diagnóstico directo y sin rodeos sobre la situación actual de la entidad. En primer lugar, abordó la realidad deportiva, admitiendo con claridad que, desde su perspectiva, el año en curso no ha sido satisfactorio en términos de resultados y rendimiento en la cancha. No obstante, el candidato sostiene que las raíces de estos problemas no se encuentran exclusivamente en el juego, sino en la gestión administrativa y organizativa del club.
Damiani fue enfático al señalar que existen fallas estructurales que calificó como "amateurismo". Como ejemplo puntual, mencionó situaciones relacionadas con la alimentación, refiriéndose a hechos ocurridos el pasado lunes, para ilustrar que este tipo de descuidos son consecuencia de una falta de orden. Para el exdirigente, la solución a estas problemáticas radica estrictamente en una gestión profesional y organizada, expresando el dolor que le provoca la transformación que ha sufrido la institución en los últimos tiempos.
La crítica de Damiani se extendió también al estado del estadio Campeón del Siglo. El candidato manifestó su preocupación al observar que la infraestructura se encuentra "dejada" y lamentó que, en la actualidad, los sectores violentos hayan ganado terreno en el recinto. Ante este escenario, proyectó una visión estratégica para el futuro cercano, fundamentada en la noticia del cierre del Estadio Centenario. Según Damiani, Peñarol debe posicionar su estadio para convertirse en la sede principal de la selección nacional y el lugar predilecto para la realización de grandes espectáculos.
En el ámbito técnico, el candidato reveló que ya ha mantenido conversaciones con cuatro entrenadores diferentes para planificar la conducción del equipo. Entre los perfiles consultados se encuentran un técnico uruguayo que se desempeña actualmente en el exterior, otro uruguayo que ejerce la dirección técnica en el medio local, y dos profesionales de nacionalidad argentina. Al ser consultado sobre Diego Aguirre, Damiani fue cauteloso, destacando el vínculo de amistad que los une, pero aclarando que ninguna persona está por encima de los intereses del club. Asimismo, señaló que nadie posee una "llave" garantizada para el cargo, reconociendo que en el fútbol existen ciclos que pueden darse por cumplidos.
Respecto al panorama político interno, Damiani aseguró que no tiene la intención de entrar en confrontaciones personales ni "bajar al barro", expresando su deseo de que la campaña electoral se centre estrictamente en la presentación de propuestas. Sobre la diversidad de listas y candidatos que se presentan en este proceso, manifestó que considera que es un hecho saludable, ya que demuestra que existe un grupo considerable de personas preocupadas por el bienestar del club.
En relación con otras figuras políticas, Damiani se refirió a Evaristo González, aclarando que, aunque nunca han trabajado juntos, posee un concepto muy positivo de él, tanto en su calidad de persona como en su trayectoria como empresario. Afirmó creer que González puede aportar elementos valiosos a la institución y reiteró su voluntad de sumar a todas las personas que puedan beneficiar a Peñarol.
Sin embargo, el tono fue más crítico al mencionar a Ruglio. Damiani definió al dirigente como un "muy buen político pero mal dirigente". En este sentido, reveló el contenido de conversaciones privadas mantenidas con Ruglio, quien le habría manifestado su deseo de retirarse para dedicar tiempo a sus padres y a su nieto, reconociendo que en los últimos seis años había descuidado su trabajo personal.
Finalmente, Juan Pedro Damiani cerró sus declaraciones con un compromiso hacia la masa societaria, recordando que Peñarol es el colectivo más popular de Uruguay. Aseguró que sus acciones estarán siempre guiadas por lo que sea mejor para la institución y prometió que los socios se sorprenderán con su gestión, basándose en el crédito que posee por haber cumplido sus promesas en el pasado.






