Belgrado se encuentra en medio de una transformación política histórica tras los recientes resultados electorales que ponen fin a 14 años de predominio del Partido Progresista Serbio (SNS), liderado por Aleksandar Vucic. Una coalición denominada “Lista de Estudiantes”, surgida de un movimiento universitario, logró una victoria contundente que marca el inicio de una nueva etapa para el país balcánico.
De acuerdo con la Comisión Electoral Estatal, con casi el 99% de los votos escrutados, la lista respaldada por los estudiantes obtuvo el 52,7% de los sufragios, superando ampliamente el 39,2% alcanzado por la alianza encabezada por el SNS de Vucic. En términos de representación parlamentaria, este resultado se traduce en 139 bancas para la coalición estudiantil en un Parlamento de 250 escaños, mientras que el oficialismo se quedó con 97 y los partidos minoritarios se repartieron los asientos restantes.
Este giro político es significativo para Serbia, una nación de aproximadamente seis millones de habitantes donde Vucic había ejercido el control de la política nacional desde 2014, desempeñándose primero como primer ministro y posteriormente como presidente. El dirigente había renunciado a la presidencia el mes pasado en un intento por regresar al cargo de primer ministro y así prolongar la hegemonía de su partido, pero fue superado por una coalición diversa integrada por profesores universitarios, especialistas, agricultores, artistas y figuras de la sociedad civil.
El origen de este movimiento se remonta a noviembre de 2024, cuando una tragedia ferroviaria en Novi Sad provocó la muerte de 16 personas debido al derrumbe de una marquesina en la estación de trenes. Este suceso desencadenó una ola de protestas masivas contra la corrupción y reclamos de responsabilidades a las autoridades, consolidando el movimiento estudiantil como la principal alternativa electoral frente al oficialismo. Tras el reconocimiento de la derrota por parte de Vucic el domingo por la noche, decenas de miles de personas celebraron el resultado en las calles de Belgrado y otras ciudades serbias.
La victoria de la "Lista de Estudiantes" también resuena en el contexto regional, recordando la derrota del dirigente húngaro Viktor Orban en abril y posicionándose como una posible inspiración para otros movimientos estudiantiles en Europa que demandan mejores condiciones educativas y mayores oportunidades.
Sin embargo, el triunfo electoral convive con la incertidumbre. A diferencia de los partidos tradicionales, el movimiento adoptó una estructura horizontal, sin dirigentes formales ni portavoces permanentes, tomando decisiones mediante asambleas universitarias conocidas como plenums. Este modelo se implementó desde las facultades hasta la coordinación nacional, permitiendo que cada facultad de la Universidad de Belgrado propusiera candidatos, quienes fueron seleccionados por los propios estudiantes.
Vukasin Djinovic, un estudiante de Novi Sad, explicó que el objetivo era "desmantelar el culto a la personalidad", defendiendo la tolerancia y el respeto por la opinión ajena frente al estilo de liderazgo personalista atribuido a Vucic. Por su parte, el profesor de psicología Aleksandar Baucal señaló que la movilización refleja el descontento de una generación que siente que vivir en una sociedad injusta les obligaba a luchar para no "renunciar a sus vidas".
En cuanto a su programa, la coalición plantea combatir la corrupción, reconstruir las instituciones democráticas, garantizar la independencia de los medios de comunicación y mejorar el sistema educativo, además de impulsar la recuperación económica y social. En el ámbito internacional, el movimiento no reconoce la independencia de Kosovo y propone realizar un referéndum sobre la adhesión de Serbia a la Unión Europea, relación que se ha deteriorado en los últimos años.
Entre las figuras destacadas de la lista electoral se encuentran el cardiólogo Ilija Srdanovic, quien encabeza la lista; el exgobernador del banco central Dejan Soskic y el profesor de la Universidad de Belgrado Radomir Sajcic.
A pesar del entusiasmo, existen preocupaciones sobre la capacidad de gobierno de los nuevos representantes debido a su falta de experiencia. Mientras algunos ciudadanos, como Svetlana Karagkozidou, ven la oportunidad de avanzar hacia una "comunidad normal" y eliminar la corrupción, otros, como la funcionaria Senka Radakovic, expresan inquietud por la rapidez del cambio y el desconocimiento sobre quién dirigirá el país.
El desafío inmediato para los estudiantes será definir quién ocupará el cargo de primer ministro y cómo se distribuirán las responsabilidades del Ejecutivo. Estas decisiones serán cruciales para la estabilidad de la mayor economía de los Balcanes Occidentales y para la gestión de sus relaciones con China, Rusia y su principal socio comercial, la Unión Europea.




