ÚLTIMA HORA

Cobertura 24 h · Redacción propia · domingo, 25 de octubre de 2026 · App oficial en Google Play

Menú

Tensión y ataques personales marcan el debate final entre Lula y Flávio Bolsonaro

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador opositor Flávio Bolsonaro se enfrentaron este viernes en un último debate antes de la segunda vuelta electoral del domingo, un encuentro en el que se atacaron por la economía, la seguridad y la corrupción.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Tensión y ataques personales marcan el debate final entre Lula y Flávio Bolsonaro

El escenario político de Brasil alcanzó un punto de máxima tensión este viernes durante el último debate televisado previo a la segunda vuelta electoral del domingo. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador de oposición, Flávio Bolsonaro, se enfrentaron en un encuentro marcado por fuertes intercambios verbales, centrándose sus ataques en tres ejes fundamentales: la situación económica del país, la seguridad pública y las acusaciones de corrupción que pesan sobre ambos bandos.

El encuentro tuvo lugar en los estudios de la cadena Globo en Río de Janeiro, el medio de comunicación con mayor audiencia en el país. Esta confrontación se produce tras un primer debate ya tenso realizado el domingo pasado en la emisora Band. La atmósfera del evento reflejó la incertidumbre que rodea los comicios, ya que las encuestas sitúan a ambos candidatos en un empate técnico, dejando el desenlace del balotaje en un estado de total incertidumbre.

Desde el aspecto visual, ambos candidatos optaron por el uso de trajes, aunque con una diferencia notable: Flávio Bolsonaro utilizó corbata, mientras que Lula da Silva decidió prescindir de ella. El senador, quien fue el candidato más votado en la primera vuelta con el 47% de los sufragios (dos puntos por encima de Lula), intentó proyectar una imagen de moderación a través de un discurso aspiracional centrado en promesas de prosperidad y futuro para la nación.

Sin embargo, el presidente Lula da Silva inició el debate con un tono crítico y ridiculizador hacia su adversario. El líder progresista comparó a Flávio Bolsonaro con los estudiantes que se limitan a memorizar contenidos sin llegar a aprender realmente, sugiriendo así que el senador carece de la preparación necesaria y alegando que no conoce la realidad de Brasil. Por su parte, el presidente, que está próximo a cumplir 81 años, mostró ciertos signos de confusión con la dinámica del debate y tuvo dificultades para controlar los tiempos de intervención, situación que fue aprovechada por Bolsonaro, quien reaccionó con arrogancia cuestionando si su rival estaba escuchando correctamente.

La economía fue uno de los temas más recurrentemente abordados, especialmente por el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro. Flávio puso el foco en el alto nivel de endeudamiento de la población y la pérdida del poder adquisitivo, subrayando que, según datos oficiales, las familias brasileñas destinan actualmente cerca de un tercio de sus salarios al pago de deudas, una cifra récord. En un momento directo, el senador cuestionó al mandatario preguntándole: “Lula, ¿cuándo fue la última vez que fuiste a un supermercado?”.

Asimismo, Bolsonaro acusó al Gobierno de Lula da Silva de despilfarrar el dinero público, asegurando que esta gestión ha forzado al Banco Central a mantener una tasa de interés elevada, situada hoy en el 13,75% anual, lo que a su juicio asfixia la economía nacional. El jefe de Estado rebatió estas afirmaciones presentando datos de su gestión, destacando un crecimiento superior al 2% y un incremento del salario que ha superado la inflación. Además, Lula lanzó una advertencia sobre la posible adopción de recetas neoliberales de recortes, comparando la postura de su rival con la del presidente de Argentina, Javier Milei, llegando a preguntarle directamente si pensaba pedirle la “motosierra” a su homólogo argentino. Bolsonaro defendió la gestión de Milei y atribuyó la crisis económica argentina al kirchnerismo.

El momento de mayor agitación ocurrió cuando Flávio Bolsonaro se refirió al presidente como “nuevededos”, en alusión al accidente laboral que Lula sufrió en su juventud como mecánico. Esta provocación llevó al mandatario a abandonar su atril y responder con dureza: “No voy a permitir que un miliciano me llame nuevededos, alguien que nunca trabajó en la vida, que el primer empleo que tuvo es falso”. Con estas palabras, Lula hizo referencia a los presuntos vínculos de la familia Bolsonaro con grupos paramilitares en Río de Janeiro, provocando aplausos entre sus simpatizantes presentes en el plató. Ante la reacción, Flávio Bolsonaro pidió disculpas.

En el bloque dedicado a la seguridad, Lula puso en duda el compromiso de su contrincante recordando que el senador defiende legalmente a un policía acusado de matar a Ana Clara, una niña de cinco años, durante una operación contra narcotraficantes en Río de Janeiro. Para reforzar este punto, el equipo de Lula invitó a la madre de la menor al público. Aunque Bolsonaro expresó su solidaridad por la tragedia, mantuvo la defensa del agente, alegando que el hecho ocurrió en un intercambio de tiros en una zona de conflicto. Según reportes de los periodistas en el estudio, la madre de la niña reaccionó llamando “mentiroso” al candidato en voz alta. Por su parte, Flávio Bolsonaro propuso endurecer las penas contra el crimen, incluyendo la eliminación de la edad mínima de responsabilidad penal para casos de violación.

Hacia el cierre del debate, la discusión se centró en las sospechas de corrupción. Flávio Bolsonaro mencionó las investigaciones por tráfico de influencias que afectan al hijo mayor de Lula da Silva. El presidente respondió desafiando al senador a explicar su relación con Daniel Vorcaro, exdueño del Banco Master y actualmente encarcelado por un escándalo financiero. Flávio es investigado por la Corte Suprema por presunta corrupción, lavado de dinero y evasión de divisas, debido a pagos de Vorcaro que supuestamente se destinaron a financiar una película sobre su padre. El debate terminó con Lula exigiéndole a Bolsonaro que tuviera el coraje de admitir que eran “muy amigos”.

Con la finalización de la campaña este sábado, ambos candidatos concentrarán sus últimos esfuerzos en los tres estados más decisivos: São Paulo, Minas Gerais y Río de Janeiro.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

Cobertura en Video