En un esfuerzo coordinado por revitalizar uno de los sectores más estratégicos para la economía nacional, la provincia de Ciego de Ávila ha puesto en marcha una serie de acciones destinadas a expandir la superficie sembrada de tabaco y optimizar la eficiencia productiva. En un reciente encuentro que reunió a más de 60 campesinos dedicados a este cultivo, se analizaron los avances, los desafíos y las metas a corto y mediano plazo para garantizar el crecimiento de la hoja aromática en el territorio.
La jornada estuvo presidida por Félix Duarte Ortega, presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), y Marino Murillo Jorge, presidente del grupo Empresarial de Tabaco de Cuba (Tabacuba). Durante el diálogo, se reveló que la provincia de Ciego de Ávila se encuentra en condiciones de sembrar 1,500 hectáreas en la presente campaña, una cifra que representa un incremento notable en comparación con las 815 hectáreas sembradas en el ciclo anterior.
Este crecimiento se fundamenta en diversas estrategias, entre las que destaca la recuperación y utilización de instalaciones creadas por otras entidades que habían quedado inutilizadas debido a la difícil situación económica que atraviesa el país. La reactivación de estos espacios, sumada a una mayor disciplina tecnológica, ha permitido un salto productivo que busca alcanzar la meta de 2,500 hectáreas sembradas en el menor tiempo posible.
Uno de los puntos centrales del análisis fue el promedio de 5,1 hectáreas sembradas por productor, una cifra que posiciona a la provincia entre los mejores rendimientos del país. Sin embargo, los dirigentes advirtieron que este dato puede generar un "espejismo" de eficiencia generalizada. William Burgos Oria, director de la Empresa Agropecuaria de Florencia y representante de TABACUBA en Ciego de Ávila, señaló que existen fallas importantes en el cumplimiento de los compromisos, detallando que 32 productores avileños contrataron encargos con la entidad rectora que finalmente no fueron cumplidos.
Ante esta situación, la plenaria sirvió para repasar, sin concesiones, las exigencias que implica la disciplina tecnológica en un frente priorizado. El tabaco no solo es un producto emblemático, sino que conlleva erogaciones cuantiosas y sus aportes a la liquidez central del país son fundamentales, lo que obliga a una gestión rigurosa de los recursos y los procesos de siembra, cultivo y cosecha.
Por su parte, Julio Heriberto Gómez Casanova, primer secretario del Comité Provincial del Partido, reflexionó sobre el movimiento político que se ha desarrollado en el territorio desde octubre del año pasado. Este empeño tiene como objetivo central alcanzar las 2,500 hectáreas de tabaco para el año 2027. Gómez Casanova abogó por la incorporación de más productores que sean eficientes en diversos cultivos y que posean pericia tabacalera, subrayando que este crecimiento no debe comprometer la alimentación del pueblo. El secretario destacó que el aumento de los ingresos provenientes del tabaco debe ir de la mano con el aprovechamiento de la infraestructura y los nutrientes que permanecen en los suelos tras las cosechas.
Asimismo, se señaló la urgencia de mejorar la gestión de la Empresa Agropecuaria de Florencia en su relación con los tabacaleros y sus unidades productoras. Existe una preocupación manifiesta por el estado de las cuentas financieras correspondientes a la campaña 2025-2026; las cuentas por cobrar al sector campesino ascienden a 38 millones 913 mil 604 pesos, mientras que las cuentas por pagar suman 85 millones 996 mil 376 pesos.
En el cierre de la jornada, se reconoció la labor de los mejores productores y las bases productivas que obtuvieron los resultados más destacados en la etapa. Como muestra del inicio de la campaña 2026-2027, se destacó la siembra de dos hectáreas en el polo productivo La Cuba, municipio de Baraguá, específicamente en tierras de la Cooperativa de Créditos y Servicios Elías González Cortiñas.
José Manuel Gorgoy Pérez, productor de dicha zona, ejemplifica el crecimiento del sector al proyectar la siembra de 36 hectáreas para este año —distribuidas en 22 de sol en palo y 14 de tapado—, cifra que duplica su producción de la campaña anterior, momento en el que apenas comenzaba su incursión en la actividad agrícola tabacalera.






