El sistema de pensiones chileno se encuentra en el centro de una intensa controversia luego de que el Fondo E de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) registrara una caída del 4,92% en septiembre, acumulando un desplome del 10,39% en términos reales durante el año. Si bien en el inicio de octubre se ha observado una ligera recuperación, el impacto financiero y la posterior reacción regulatoria han mantenido la polémica encendida.
El descenso fue impulsado, en primera instancia, por el incremento de las tasas de interés en Estados Unidos, factor que afectó directamente las inversiones de renta fija. Sin embargo, el punto crítico de la discusión radica en la elevada exposición a instrumentos derivados, específicamente swaps de tasas de interés en EE.UU. Esta estrategia, según los cuestionamientos, alargó la duración de las carteras más allá de lo estrictamente necesario para calzar las rentas vitalicias, exponiendo los ahorros a una mayor volatilidad.
Ante este escenario, la Superintendencia de Pensiones anunció el inicio de un proceso sancionatorio dirigido a las siete AFP del sistema, con el fin de determinar la responsabilidad de cada administradora en las decisiones de inversión adoptadas. Mientras la industria se había limitado a emitir declaraciones a través de su gremio, PlanVital ha decidido ser la primera administradora en hablar directamente sobre el caso.
José Joaquín Prat, gerente general de PlanVital, sostuvo que el objetivo de salir a la luz es clarificar los fundamentos técnicos de sus decisiones, especialmente de cara a la implementación de los fondos generacionales. Para Prat, el debate actual ha ignorado un aspecto fundamental: la diferencia entre la volatilidad del valor cuota y la capacidad real de un fondo para financiar una pensión.
El ejecutivo argumentó que un fondo de protección debe proteger la pensión y no el valor absoluto del fondo. Según explicó, el riesgo real no es la oscilación diaria de la cuota, sino el descalce de las tasas de interés a largo plazo. En este sentido, defendió el uso de derivados y swaps, señalando que en el mercado local no existe una oferta suficiente de renta fija con las duraciones necesarias para cubrir los pasivos previsionales.
Prat detalló que el Fondo E tiene una edad promedio de sus partícipes de aproximadamente 45 años, lo que lo hace "muy joven" para ser un fondo de protección tradicional. Mientras que una renta vitalicia hoy se calcula sobre una duración de 12 o 13 años, los estudios de la AFP sugieren que para calzar el pasivo de personas de 45 años se requeriría una duración superior a los 30 años. Por ello, la administradora optó por duraciones situadas entre los 10 y 20 años, una decisión que, a su juicio, es técnicamente correcta y respaldada por la evidencia internacional.
Como referencia, el gerente general citó los casos de Dinamarca y Países Bajos, donde los sistemas de pensiones utilizan una combinación de bonos y derivados para alcanzar duraciones prolongadas. En Dinamarca, por ejemplo, el fondo ATP utiliza derivados para cubrir una parte significativa de sus pasivos, una práctica que PlanVital califica como administración moderna de fondos.
Respecto a las críticas sobre la toma de riesgos, Prat utilizó la analogía de un agricultor que utiliza un contrato "forward" para cubrirse del tipo de cambio. Afirmó que, para las AFP, mantener una duración larga no es una apuesta especulativa, sino una operación para reducir el riesgo de descalce. Negó haber cometido errores de prudencia y aseguró que el deber fiduciario de resguardar la seguridad y rentabilidad de los fondos fue cumplido estrictamente.
Sobre las advertencias previas del Banco Central y la Superintendencia de Pensiones, el ejecutivo aclaró que el Banco Central alertó sobre riesgos de liquidez, no sobre la duración de los activos. Asimismo, señaló que todas las inversiones son transparentes y conocidas por el regulador, subrayando que se alinearon a la regulación vigente y a los plazos de ajuste otorgados.
Finalmente, aunque reconoció que existe una debilidad en la comunicación hacia los afiliados sobre lo que significa un "fondo conservador", Prat rechazó la posibilidad de ofrecer compensaciones, basándose en que se han respetado las reglas del Estado de Derecho. A quienes se pensionen próximamente, recomendó asesorarse con su AFP y evaluar la conveniencia del retiro programado frente a la renta vitalicia, sugiriendo esperar la recuperación de los fondos si el tiempo lo permite.






