Una delegación de atletas mexicanos de alto rendimiento se trasladará a El Salvador para participar en la Cordillera Challenge, una exigente competencia de carrera de montaña que pondrá a prueba la resistencia de los corredores en un trayecto de 130 kilómetros. Esta prueba deportiva se caracteriza por su complejidad técnica, ya que cuenta con un desnivel positivo que supera los 6,300 metros, consolidándose como un desafío físico de gran magnitud. La visita de los deportistas se enmarca en una agenda integral que busca fortalecer los vínculos deportivos y culturales entre México y El Salvador.
La representación mexicana estará liderada por María Lorena Ramírez Hernández, reconocida ultramaratonista perteneciente al pueblo indígena rarámuri, originario de la Sierra Tarahumara en el estado de Chihuahua. Ramírez Hernández cuenta con una destacada trayectoria en carreras de larga distancia a nivel internacional, mérito que fue reconocido oficialmente mediante la entrega del Premio Nacional de Deportes 2025. Su presencia en la Cordillera Challenge subraya la capacidad de los atletas de las comunidades originarias en las disciplinas de resistencia extrema.
Además de Lorena Ramírez, la delegación estará compuesta por otros tres corredores mexicanos. El equipo contará con el respaldo institucional de la Embajada de México en El Salvador, entidad que ha facilitado el apoyo necesario para que los atletas puedan competir en territorio salvadoreño y representar a su país en este evento de montaña.
En cuanto al recorrido de la Cordillera Challenge, la ruta ha sido diseñada para atravesar algunos de los escenarios naturales más emblemáticos de El Salvador. El trayecto comenzará en el lago de Coatepeque, avanzando posteriormente hacia el volcán de Izalco y la zona de Ataco, para finalizar la competencia en Barra de Santiago. Esta planificación no solo busca desafiar a los corredores, sino también proyectar a El Salvador como un destino atractivo para la organización de competencias internacionales de montaña, aprovechando la diversidad de sus paisajes y espacios naturales.
Acompañando esta agenda deportiva se encuentra la presencia de Mirna Beatriz de la Cruz Álvarez, atleta y líder de la iniciativa denominada México Imparable. Este proyecto tiene como objetivo central vincular el deporte, la cultura y la identidad nacional para impulsar el talento deportivo, enfocándose especialmente en dar visibilidad a los pueblos originarios de México. A través de la organización de carreras y diversas actividades culturales, México Imparable promueve el reconocimiento de las comunidades indígenas y trabaja en la ampliación de sus oportunidades de participación en el ámbito deportivo profesional.
El componente cultural de la visita tendrá un espacio destacado en la Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES). El próximo martes 3 de noviembre de 2026, a las 9:00 de la mañana, se llevará a cabo la inauguración de la exposición fotográfica titulada "México, Tierra de Campeones". La muestra estará ubicada en el séptimo piso de la BINAES y permanecerá abierta al público general hasta el 8 de noviembre.
Esta exposición fotográfica, impulsada bajo el marco del proyecto México Imparable, fue conceptualizada y producida por Ana Laura Bustamante Issa, quien se desempeña como directora creativa ejecutiva de la casa productora Loom. El contenido de la muestra se centra en capturar la esencia de la Sierra Tarahumara en Chihuahua, presentando imágenes que documentan la vida cotidiana, las tradiciones y la riqueza cultural de las comunidades originarias de esa región.
A través de retratos de los habitantes, la documentación de sus costumbres, su relación intrínseca con el territorio y su vínculo natural con el deporte, la exposición busca acercar a la población salvadoreña a la diversidad cultural de los pueblos rarámuri y resaltar su contribución al patrimonio cultural de México.
Finalmente, la Embajada de México ha señalado que el conjunto de estas actividades tiene el propósito de promover el deporte como un espacio de encuentro y diálogo entre ambas naciones. El objetivo es visibilizar el talento proveniente de los pueblos originarios y consolidar los intercambios culturales y deportivos que permitan un mayor entendimiento y cooperación entre México y El Salvador.






