La provincia canadiense de Alberta ha rechazado por una amplia mayoría la posibilidad de iniciar un proceso para independizarse de Canadá. Según los datos provisionales publicados este martes por el organismo público Elections Alberta, el 76% de los votantes se manifestó en contra de la secesión, optando por mantener la unidad nacional y permanecer como parte del país.
Los resultados, que se basan en la contabilización de los votos provenientes del 61% de los centros de votación de la provincia, muestran una diferencia significativa entre las dos posturas. De acuerdo con el registro oficial realizado a las 2:51 hora local de Alberta, un total de 1.184.018 ciudadanos votaron a favor de que la provincia permanezca en Canadá. En contraste, 373.053 votantes, que representan el 24% del electorado participante, apoyaron la activación del procedimiento constitucional necesario para organizar un futuro referéndum vinculante sobre la independencia.
Tras la proyección de la victoria del "NO" realizada por la radiotelevisión pública canadiense (CBC) el pasado lunes, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, expresó su satisfacción ante el resultado. A través de un comunicado emitido este martes, Carney celebró la decisión de los habitantes de Alberta, afirmando que la ciudadanía ha tomado una "decisión clara" sobre el futuro de la provincia y su relación con el Estado federal.
Carney, quien posee un vínculo personal con la región al haber crecido en Alberta, había mantenido una postura crítica respecto a la convocatoria de esta consulta. Para el mandatario, la celebración del referéndum representaba una señal "peligrosa" para la estabilidad de la nación, especialmente en un contexto geopolítico complejo donde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene una guerra comercial activa y ha emitido diversas amenazas de anexión.
Por su parte, la primera ministra de Alberta, Danielle Smith, representante del sector conservador, confirmó que ella misma votó en contra de la independencia. A pesar de su postura personal, Smith fue quien convocó el referéndum, argumentando que era necesario realizar la consulta para zanjar definitivamente una cuestión que había generado profundas divisiones dentro de la provincia.
El proceso electoral estuvo marcado por una movilización notable. Thomas Lukaszuk, director de "Forever Canadian" —grupo que lideró la campaña a favor de la unidad nacional en toda la provincia—, destacó la determinación de los votantes. La autoridad electoral señaló que aproximadamente 1,4 millones de los 3,1 millones de ciudadanos habilitados para votar ejercieron su derecho mediante el voto adelantado, lo que refleja el alto interés de la población en resolver este conflicto político.
El impulso independentista en Alberta no ha sido un fenómeno aislado, sino que ha estado influenciado por tensiones económicas y presiones externas. Alberta posee las cuartas mayores reservas probadas de petróleo a nivel mundial, un factor que ha despertado el interés de aliados del presidente Donald Trump. Entre ellos destaca Elon Musk, la persona más rica del mundo, quien publicó en la red social X que Alberta "debería separarse" de Canadá. Asimismo, se ha reportado que líderes separatistas mantuvieron reuniones en el Departamento de Estado de Estados Unidos y sostuvieron entrevistas con diversos políticos republicanos.
La raíz del sentimiento separatista se encuentra, en gran medida, en la insatisfacción de los habitantes de Alberta respecto a la gestión del sector energético por parte del gobierno federal en Ottawa. Una parte considerable de la población rechazaba la administración del predecesor de Mark Carney, Justin Trudeau, a quien acusaban de intentar frenar la producción petrolera de la provincia para dar prioridad a su agenda climática.
Esta tensión fue subrayada por la propia primera ministra Danielle Smith, quien en una entrevista reciente para el pódcast Canadaland señaló directamente al exmandatario como el responsable del auge del sentimiento separatista en la región. A pesar de estas fricciones y del apoyo de figuras internacionales, la mayoría de los habitantes de Alberta han decidido, mediante las urnas, priorizar la estabilidad y la permanencia dentro de la federación canadiense.




