El panorama comercial entre Estados Unidos y México se encuentra en un momento de intensas declaraciones y negociaciones. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que se encuentra próximo a concretar un acuerdo comercial destinado a reducir el déficit comercial que su país mantiene con la nación mexicana.
Estas declaraciones fueron emitidas durante un mitin realizado en Park City, Kansas. En dicho evento, el mandatario estadounidense afirmó que "México y nosotros estamos muy cerca de cerrar un gran acuerdo que reducirá esa cifra considerablemente". A pesar de la contundencia de sus palabras, Trump no proporcionó detalles específicos sobre los términos de este supuesto pacto, ni aclaró si dicha negociación está vinculada al proceso de revisión del acuerdo comercial que se lleva a cabo conjuntamente con Canadá.
Durante su intervención, el presidente insistió en que Estados Unidos está perdiendo dinero bajo el esquema comercial actual. En un intercambio directo con el senador republicano Roger Marshall, quien asistía al mitin, Trump cuestionó: "¿Qué dirías si te dijera que [el déficit con México] podría bajar hasta cero?... ¡Ya no vamos a perder 150 mil millones de dólares con México!". Asimismo, el mandatario aprovechó el espacio para expresar críticas respecto a la relación comercial que mantiene su país con Canadá.
Para contextualizar estas afirmaciones, los datos oficiales de la Oficina del Censo de Estados Unidos revelan la magnitud de la brecha comercial. Durante el año 2025, las importaciones estadounidenses de bienes provenientes de México superaron a las exportaciones dirigidas hacia ese país en un monto de 197 mil 33 millones de dólares. Esta tendencia ha persistido en el año en curso, registrándose un déficit en el comercio de bienes que suma 155 mil 871 millones de dólares entre enero y agosto.
Por su parte, el gobierno de México, a través del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha manifestado sus propias expectativas y demandas. Ebrard informó que espera recibir una respuesta formal de Estados Unidos antes de que concluya el año 2026 respecto a la petición mexicana de reducir los aranceles aplicados al acero, al aluminio y al sector automotriz.
En una conferencia de prensa, el secretario de Economía detalló que México ya ha presentado ante las autoridades de Washington los argumentos técnicos necesarios para justificar la reducción de estos gravámenes. Dichos impuestos fueron impuestos bajo la sección 232 de la legislación comercial estadounidense, la cual faculta al gobierno de Estados Unidos para aplicar restricciones a las importaciones basándose en motivos de seguridad nacional. "Todo eso se ha venido presentando y sí esperaríamos que antes de que termine el año tengamos una buena respuesta", aseveró el funcionario.
Ebrard fue enfático al señalar que México considera injustificado el arancel del 50% aplicado por Washington al acero y al aluminio. El secretario basó su argumento en el hecho de que Estados Unidos mantiene un superávit comercial con México precisamente en el sector siderúrgico. "Nosotros importamos más acero del que exportamos. Entonces encontramos injustificado e injusto que se haya impuesto ese arancel", sentenció el funcionario mexicano.
En otro plano, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, compartió detalles sobre una comunicación telefónica sostenida con Donald Trump. Según Sheinbaum, durante la llamada se discutió la posibilidad de que México incremente la compra de gas natural proveniente de Estados Unidos. No obstante, la mandataria reveló que Trump le solicitó permitir que Estados Unidos realice inversiones en la exploración petrolera en territorio mexicano, petición a la cual la presidenta Sheinbaum se negó.
Estas tensiones y gestiones ocurren en un contexto de señales mixtas desde Washington. La semana pasada, el diario The Wall Street Journal reportó que el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, se ha mostrado opuesto a alcanzar un acuerdo con México que implique la reducción de los aranceles sobre los automóviles, el aluminio y el acero, lo que marca un contraste con la retórica de cercanía expresada por el presidente Trump en Kansas.




