En una ofensiva coordinada y de alta intensidad desarrollada a lo largo de apenas dos semanas, el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) de Panamá ha logrado propinar un golpe significativo a las estructuras del crimen organizado transnacional. A través de cinco operaciones estratégicas, las autoridades lograron la incautación de un total de 6,079 paquetes de sustancias ilícitas, reforzando el blindaje de los espacios jurisdiccionales del país frente a las maniobras de las redes de narcotráfico.
Las interdicciones se concentraron en dos puntos críticos para la seguridad nacional: Punta Burica, en la provincia de Chiriquí, y Portobelo, en la provincia de Colón. Estos resultados confirman que, a pesar de los intentos de las mafias por explotar la posición geográfica del istmo panameño, la capacidad de contención aeronaval ha logrado interceptar los cargamentos antes de su destino final.
La mayor concentración de actividad se registró en el Pacífico occidental, bajo el marco de la denominada Operación Escudo Protector. El primer operativo de relevancia ocurrió el pasado 4 de octubre al sur de Punta Burica. En esta ocasión, una lancha rápida utilizada por el narcotráfico intentó evadir a las autoridades mediante giros temerarios, lo que resultó en una colisión frontal contra el babor de una patrullera del SENAN. Durante la operación, se aseguraron tres tripulantes y se decomisaron 2,852 paquetes de droga. Debido al impacto, la embarcación civil comenzó a hundirse rápidamente por una entrada incontrolable de agua, lo que obligó a las unidades del SENAN a priorizar el rescate de los sospechosos para salvaguardar sus vidas.
La presión sobre el tráfico marítimo en la zona de Chiriquí continuó el 8 de octubre, cuando la pericia de las unidades aeronavales permitió cortar el paso a una lancha tipo "Go Fast" que navegaba a gran velocidad. El resultado de esta interceptación fue la captura de tres hombres y el decomiso de otros 1,513 paquetes de droga.
Un tercer golpe en el Pacífico se ejecutó el 15 de octubre, en un contexto complejo para el país. Mientras Panamá asimilaba las secuelas de un terremoto de magnitud 7.5, las tripulaciones del SENAN mantuvieron la vigilancia de la seguridad nacional en paralelo con las labores de asistencia humanitaria. Al sur de Punta Burica, interceptaron una embarcación artesanal. Los tres ocupantes intentaron deshacerse de la evidencia arrojando sacos al mar, pero la rápida intervención de las autoridades permitió recuperar los indicios. Tras el traslado a la Estación Aeronaval de Quebrada de Piedra, se contabilizaron 1,098 paquetes de droga.
Simultáneamente, el Caribe panameño también fue escenario de operativos exitosos. En Portobelo, Colón, labores de inteligencia y patrullajes terrestres permitieron el desmantelamiento de una caleta y una casa de acopio. En un lapso menor a 24 horas, las autoridades incautaron 570 paquetes de droga y un arsenal compuesto por cuatro fusiles de asalto, un arma corta, un chaleco balístico y 941 municiones.
Asimismo, el 9 de octubre, la Sección de Inteligencia Portuaria frustró un envío de 46 paquetes de droga que se encontraban ocultos en los paneles de refrigeración de un contenedor en Colón. Según las investigaciones, la carga procedía de Guayaquil, Ecuador, realizaba un transbordo en Panamá y tenía como destino final la ciudad de Amberes, en Bélgica.
La efectividad de estas operaciones ha sido posible gracias a la integración de los sistemas de superficie remotamente tripulados Corsair, los cuales son operados bajo el Arreglo Complementario Salas-Becker con Estados Unidos, extendiendo la capacidad de vigilancia marítima en tiempo real.
En el ámbito judicial, la Procuraduría General de la Nación presentó las evidencias ante los jueces de garantías, logrando la legalización de todas las capturas. De forma unánime, se dictó la medida de detención provisional para los nueve implicados en estas operaciones.
Con estos resultados, el SENAN eleva su récord anual de forma histórica. En lo que va de 2026, la institución ha logrado incautar un total de 60,561 paquetes de sustancias ilícitas mediante la ejecución de 91 operaciones, impactando directamente el financiamiento logístico de las pandillas locales que dependen del narcotráfico y el tráfico de armas.






