El ex secretario de Comercio, Guillermo Moreno, lanzó duras críticas contra el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, poniendo en duda sus capacidades para encabezar el Poder Ejecutivo Nacional en el futuro. En declaraciones brindadas en el espacio "70-20-Hoy" a través de la pantalla de Canal 9, Moreno fue tajante al referirse a las aspiraciones del mandatario bonaerense de presentarse como candidato por el peronismo en las elecciones presidenciales del año 2027.
Durante la entrevista, Moreno sostuvo que, en caso de llegar a la presidencia, Kicillof resultaría un fracaso. Para respaldar su postura, el dirigente vinculó este posible desenlace con la gestión anterior del gobernador, sentenciando que su desempeño como presidente sería fallido de la misma manera en que, según su criterio, fracasó durante su etapa como ministro de Economía. Esta valoración desestima abiertamente las aptitudes del dirigente del Movimiento para la Socialización del Conocimiento y la Producción (MDF) para liderar la nación.
En un tono irónico, Moreno propuso alternativas para la carrera política de Kicillof, alejándolo del objetivo presidencial. Sugirió que el gobernador podría desempeñarse como embajador en Paraguay, describiendo este puesto como un cargo muy favorable que le brindaría el tiempo necesario para estudiar, trabajar y realizar diversas actividades. Al respecto, Moreno reveló que Kicillof se habría enojado tras escuchar esta sugerencia.
Asimismo, el ex funcionario planteó que el gobernador de Buenos Aires podría competir por la conducción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Moreno argumentó que, si no puede aspirar a la presidencia, el cargo de Jefe de Gobierno de la ciudad sería una opción viable, basando su análisis en aspectos superficiales al afirmar que Kicillof es "rubiecito, bonito, habla" y que, por tales razones, ganaría la elección en dicho distrito.
Más allá de los ataques personales hacia Kicillof, Moreno desarrolló una visión sobre la reestructuración necesaria del peronismo. Propuso la articulación de un gobierno de unidad nacional que logre integrar a las distintas facciones que componen el movimiento, aunque dejó claro que en este esquema Kicillof debería ocupar un segundo plano. En este contexto, el ex secretario dejó entrever que la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien se encuentra cumpliendo prisión domiciliaria en el barrio de Constitución, aún no ha dado su bendición a ningún candidato específico para encabezar el espacio político.
En cuanto al recambio generacional, Guillermo Moreno destacó la figura de Sergio Massa. Si bien valoró que el excandidato presidencial "puso el cuerpo" en los procesos electorales, consideró que Massa pertenece a la misma generación que Máximo Kirchner, señalando que es precisamente esa camada de dirigentes la que debe reemplazar a la dirigencia actual. En este sentido, Moreno ubicó nuevamente a Massa dentro de la órbita de las próximas designaciones del movimiento.
La propuesta de Moreno incluye que la dirigencia histórica del peronismo se repliegue para conformar lo que denominó un “consejo de ancianos”. Este organismo tendría la función de guiar la transición hacia los nuevos liderazgos. Según el ex secretario, este recambio generacional está compuesto por figuras como Axel Kicillof, Máximo Kirchner, Sergio Massa y Sergio Uñac, a quien se refirió como “el pibe de San Juan”. Además, manifestó la posibilidad de incorporar a dirigentes provenientes de la provincia de Córdoba en este proceso.
Moreno advirtió que esta nueva generación de líderes debe atravesar un proceso de maduración que podría extenderse entre siete y ocho años. Para gestionar dicha transición, propuso que Miguel Ángel Pichetto encabece el proceso durante un mandato y medio, estimando que un periodo de seis años sería suficiente. Finalmente, el dirigente afirmó que, si el peronismo logra ejecutar correctamente estas estrategias y hacer las cosas bien, el movimiento tendría la capacidad de mantenerse en el poder durante 30 años.





