La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha dado inicio este lunes, 5 de octubre, a la campaña de inmunización dirigida contra la gripe, la covid-19 y el virus respiratorio sincitial (VRS). Esta iniciativa sanitaria se enfoca prioritariamente en los colectivos sociales más vulnerables y en el personal sanitario, con el objetivo fundamental de reducir las tasas de hospitalización y evitar fallecimientos derivados de estas patologías en las personas con mayor riesgo.
En esta primera fase de la campaña, la administración de las vacunas contra la gripe, la covid-19 y el VRS se llevará a cabo entre las personas adultas institucionalizadas. Específicamente, la medida alcanza a quienes residen en centros de atención a la discapacidad o centros residenciales, siempre y cuando cumplan con los criterios técnicos establecidos en el protocolo de vacunación vigente. Junto a este grupo, el personal sanitario también será inmunizado para proteger los servicios esenciales que la comunidad requiere para su funcionamiento básico.
De manera paralela, y gracias a una coordinación estratégica entre las consejerías de Sanidad y Educación, arranca hoy la vacunación escolar contra la gripe. Esta campaña está dirigida al alumnado de Educación Infantil de tres, cuatro y cinco años, abarcando centros escolares públicos, concertados y privados de todo el archipiélago. Para este grupo etario, se utilizará la vacuna intranasal, una alternativa no pinchada que ha sido valorada positivamente en temporadas anteriores por las familias, la comunidad educativa y los profesionales de la salud.
La decisión de mantener y ampliar la programación de la vacunación infantil —que incluye a todos los niños hasta el día antes de cumplir los seis años— responde a la necesidad de reforzar la conciencia sobre la importancia de la prevención en la infancia. Los datos indican que las hospitalizaciones por gripe en menores de seis años presentan cifras similares a las observadas en personas de entre 65 y 75 años, lo que justifica la prioridad de este grupo. Además, la implementación de la vacuna en los centros escolares busca facilitar la conciliación laboral y personal de los padres, reducir el absentismo tanto escolar como laboral y disminuir la prescripción innecesaria de antibióticos, creando así entornos más seguros para estudiantes y docentes.
Respecto al virus respiratorio sincitial (VRS), la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha ampliado la protección a la población adulta más vulnerable, integrando esta medida en el nuevo Calendario de Inmunizaciones de la Comunidad Autónoma. El VRS ha sido redefinido recientemente como un virus de alto impacto en adultos, especialmente en aquellos que viven en residencias de mayores o que padecen enfermedades de base.
En concreto, la inmunización contra el VRS se administrará a personas mayores de setenta años residentes en centros sociosanitarios y a personas institucionalizadas menores de esa edad que presenten enfermedades cardiacas o respiratorias graves, coincidiendo con el periodo de mayor circulación del virus, que se extiende entre octubre y marzo. Asimismo, se ofrecerá a través de los servicios hospitalarios a receptores de trasplante pulmonar o de progenitores hematopoyéticos, así como a personas con cánceres hematológicos no institucionalizadas. En la población infantil, la protección contra el VRS está indicada para bebés menores de seis meses al inicio de la temporada, para todos los nacidos en dicho periodo y para menores de 24 meses con muy alto riesgo de desarrollar cuadros graves.
En relación con la vacunación frente a la covid-19, las autoridades sanitarias recuerdan que esta se recomienda durante todo el año para los colectivos más vulnerables, debido a que el virus no presenta una estacionalidad marcada. Aunque las recomendaciones para la covid-19 y la gripe se emiten ahora por separado desde la temporada 2025-2026, se insiste en la administración conjunta de ambas vacunas cuando estén indicadas, respetando un intervalo mínimo de tres meses desde la última dosis o desde una infección confirmada por covid-19.
La estrategia de vacunación contra el SARS-CoV-2 persigue no solo la protección individual, sino también preservar la resiliencia asistencial del sistema sanitario. El objetivo es mitigar la saturación de los servicios de urgencias y controlar la ocupación de las camas en unidades de cuidados intensivos (UCI) y hospitalizaciones de agudos. No obstante, se aclara que, a diferencia de la gripe, la vacuna de la covid-19 no ha demostrado reducir la transmisión a terceros; por ello, la vacunación de cuidadores, convivientes de personas vulnerables y personal sanitario se ofrece como una medida de autoprotección individual.





