En un operativo ejecutado por el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), se logró la desarticulación de un grupo dedicado a perpetrar fraudes recurrentes contra una empresa comercial ubicada en el sector San Martín. La acción policial fue liderada por funcionarios adscritos a la División de Investigaciones de Delitos de Fraude y Estafa, quienes tras realizar las averiguaciones pertinentes, procedieron a la aprehensión de tres personas vinculadas directamente con este esquema delictivo.
Las investigaciones revelaron que la trama fraudulenta contaba con una pieza clave dentro de la organización comercial: una de las detenidas, quien se desempeñaba como cajera de la tienda. Esta mujer aprovechaba su posición de confianza y el acceso privilegiado a los sistemas de cobro del establecimiento para facilitar la sustracción de mercancía, actuando en complicidad con otros dos compañeros, quienes también fueron capturados durante el procedimiento policial.
El modus operandi empleado por los implicados era sofisticado y se basaba en el aprovechamiento de las herramientas digitales de pago. Los sujetos realizaban compras de diversos electrodomésticos utilizando aplicaciones de financiamiento por cuotas y tarjetas de crédito. A simple vista, las transacciones parecían legítimas, lo que permitía que los sospechosos retiraran los equipos del establecimiento sin levantar sospechas inmediatas por parte del resto del personal o la seguridad.
Sin embargo, el núcleo del fraude ocurría una vez que la mercancía ya había salido de las instalaciones de la empresa. La cajera, valiéndose de sus facultades administrativas en el sistema, procedía a anular las transacciones en la plataforma digital y en el punto de venta. Esta acción era ejecutada estratégicamente antes de que los fondos fueran efectivamente acreditados en las cuentas de la compañía, dejando la compra sin respaldo financiero alguno.
Una vez que los electrodomésticos eran sustraídos y los pagos anulados, los tres implicados procedían a comercializar los equipos de manera irregular. El objetivo final de esta operación era obtener beneficios económicos ilícitos a través de la reventa de los productos, afectando de manera directa y considerable el patrimonio económico de la empresa afectada en el sector San Martín.
El esquema de fraude no fue un evento aislado, sino que se describe como un fraude continuo, lo que sugiere que los implicados habían repetido este ciclo de compra, anulación y reventa en múltiples ocasiones, aprovechando la vulnerabilidad del proceso de acreditación de fondos y la complicidad interna en el área de caja.
Durante el despliegue policial realizado por la División de Investigaciones de Delitos de Fraude y Estafa del Cicpc, los funcionarios lograron recuperar varios de los aparatos que habían sido sustraídos mediante esta modalidad. La recuperación de estos bienes constituye una prueba material fundamental para el proceso judicial que se inicia contra los detenidos.
Tras la captura, los tres individuos fueron trasladados a la sede policial para el registro correspondiente y posteriormente quedaron a la orden del Ministerio Público. Este organismo es el encargado de coordinar el procedimiento legal pertinente y de determinar las sanciones penales que correspondan a los delitos de fraude y estafa cometidos contra la propiedad privada.
Con este resultado, el Cicpc reafirma su capacidad operativa para combatir los delitos económicos y los fraudes internos en las empresas, subrayando la importancia de la investigación científica para desarticular redes criminales que operan mediante el abuso de confianza y la manipulación de sistemas digitales de pago.






