España comienza a experimentar la transición hacia la temporada otoñal, una etapa que ya se está manifestando a través de las primeras lluvias fuertes y tormentas en diversos puntos del territorio nacional. Este cambio llega después de un periodo estival que se prolongó más de lo previsto, extendiendo las temperaturas altas durante más tiempo de lo habitual antes de dar paso a las condiciones propias de esta estación.
En el contexto inmediato, la atención se centra en el próximo puente del 12 de octubre, festivo nacional por el Día de la Hispanidad. Ante la proximidad de estas fechas, el meteorólogo Jorge Rey y la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ya han proporcionado sus primeras valoraciones y predicciones sobre el comportamiento del tiempo en los próximos días.
Según los análisis basados en las cabañuelas realizados por Jorge Rey, el inicio del puente, concretamente durante el fin de semana del 10 y 11 de octubre, estará condicionado por la presencia de jornadas tormentosas. Este fenómeno afectará especialmente a la zona del Levante español, donde se espera una inestabilidad marcada. En contraste, la situación será distinta en el norte de la península, donde el meteorólogo prevé un ambiente más fresco, acompañado de precipitaciones de carácter débil.
Sin embargo, el pronóstico introduce un cambio significativo para el lunes 12 de octubre. Jorge Rey anticipa que el Día de la Hispanidad estará marcado por la entrada de una masa de aire africano que desplazará el calor hacia España. Este ascenso en las temperaturas será especialmente notable en la zona este de la península, modificando el escenario de inestabilidad previo.
Más allá del puente festivo, las perspectivas para el resto de la estación sugieren una tendencia generalizada hacia la suavidad térmica. Jorge Rey ha confirmado que el frío verdaderamente invernal tardará en instalarse en el territorio español este año. Según sus declaraciones, España se enfrenta a un otoño muy cálido, lo que implicará que el frío contundente y las nevadas lleguen más tarde de lo habitual, estimando que las condiciones invernales no se asentarán hasta el mes de diciembre. El meteorólogo sostiene que, a lo largo de los próximos meses, se producirá una alternancia entre periodos de estabilidad y episodios de lluvia, aunque los valores térmicos se mantendrán relativamente suaves durante gran parte de la temporada.
Esta tendencia al calentamiento es respaldada por los datos de la AEMET. La agencia meteorológica ha señalado que, para los meses de octubre, noviembre y diciembre de 2026, existe una probabilidad muy alta de que la temperatura media en España se sitúe en el tercil cálido. Esta previsión toma como base de comparación el periodo comprendido entre los años 1991 y 2020.
Hacia el cierre del mes de octubre, las predicciones de las cabañuelas sugieren un retorno a la estabilidad atmosférica. Se espera que el final del mes quede bajo la influencia de un anticiclón, lo que permitiría que gran parte de España disfrute nuevamente de un tiempo muy agradable. No obstante, esta estabilidad no será uniforme en todo el mapa; el área del Cantábrico occidental podría experimentar ciertos altibajos meteorológicos debido al paso cercano de frentes que traerían consigo aire más fresco y húmedo.
En resumen, el otoño español se perfila como una estación de contrastes inmediatos —con tormentas en el Levante y calor africano el 12 de octubre— pero con una tendencia general al calor y a la suavidad térmica que retrasará la llegada del invierno y la nieve hasta finales de año.






