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Trump bajo escrutinio por usar recursos oficiales y promesas dudosas para las elecciones de 2026

Trump anunció esta semana dos grandes proyectos económicos en Iowa y Alaska, estados clave para la batalla por el Senado en las elecciones de mitad de mandato de 2026.

Trump bajo escrutinio por usar recursos oficiales y promesas dudosas para las elecciones de 2026

El presidente Donald Trump ha manifestado abiertamente su disposición a emplear recursos oficiales del Gobierno de Estados Unidos mediante métodos éticamente cuestionables con el objetivo de asegurar la victoria del Partido Republicano en las elecciones de mitad de mandato de 2026. Esta estrategia incluye promesas financieras directas a la ciudadanía y el anuncio de proyectos económicos en estados clave que, según diversas fuentes y evidencias, podrían no ser tan concretos como la Casa Blanca afirma.

Entre las medidas más polémicas, el mandatario prometió entregar la suma de US$ 5.000 a cada ciudadano adulto del país en caso de que los republicanos logren ganar los comicios. No obstante, Trump no ha proporcionado detalles sobre la fuente de financiamiento para esta medida, cuyo costo se estima en más de US$ 1 billón, lo que ha generado profundas dudas sobre su viabilidad legal y económica. Sumado a esto, el Gobierno ha enviado cheques de US$ 500 a ciertos beneficiarios de Obamacare, acompañados de cartas con un marcado contenido político. Asimismo, se ha detectado la difusión de anuncios publicitarios financiados con fondos públicos que promocionan la figura del presidente con una orientación claramente electoral.

Paralelamente a estas promesas financieras, la administración Trump ha organizado eventos en la Casa Blanca para anunciar proyectos económicos de gran escala en estados donde se disputan escaños críticos para el Senado. Esta semana, el presidente realizó dos anuncios similares centrados en Iowa y Alaska, aunque en ambos casos la solidez de los acuerdos ha sido puesta en duda.

En el caso de Iowa, Trump anunció el lunes, durante un evento en la Oficina Oval junto a la representante y aspirante al Senado Ashley Hinson, la instalación de una nueva planta siderúrgica de Mesabi Metallics. El proyecto, valorado en US$ 15.000 millones en el condado de Lee, prometía crear miles de empleos y posicionar a Iowa como el segundo mayor productor de acero en Estados Unidos. Tanto Trump como el secretario de Comercio, Howard Lutnick, aseguraron que el acuerdo estaba cerrado. Lutnick afirmó que el presidente no convoca a reuniones a menos que el trato esté concluido, mientras que Trump aseguró categóricamente que "ya comenzaron a construir".

Sin embargo, la realidad parece contradecir estas declaraciones. Un día después, la gobernadora republicana de Iowa, Kim Reynolds, convocó a una sesión legislativa especial de emergencia para discutir los incentivos fiscales del proyecto, un punto que Lutnick había dado por resuelto. Además, la estación de televisión local KWQC informó que la empresa no ha adquirido terrenos ni solicitado los permisos necesarios, y las autoridades del condado de Lee declararon no poseer detalles sobre la obra. Esta situación ha llevado a comparaciones con el caso de Foxconn en 2017, una planta de US$ 10.000 millones en Wisconsin que Trump también anunció en la Casa Blanca pero que nunca se construyó.

Una situación similar se presentó el miércoles con el anuncio de una inversión de Corea del Sur superior a los US$ 50.000 millones para un gasoducto de gas natural en Alaska. El evento contó con la presencia del senador republicano Dan Sullivan, cuya posición es vulnerable en las próximas elecciones. Trump y Lutnick presentaron el proyecto como un hecho consumado que cambiaría la geopolítica y reduciría las facturas energéticas de los habitantes de Alaska. La oficina de Sullivan calificó la operación como una "inversión histórica de US$ 54.000 millones".

No obstante, el jueves, el ministro de Comercio, Industria y Recursos de Corea del Sur, Kim Jung-kwan, cuestionó estas afirmaciones a través de la agencia Yonhap, señalando que el uso de lenguaje definitivo y cifras concretas "va mucho más allá de lo acordado" y que su gobierno aún está evaluando si proceder con el gasoducto. Ante la discrepancia, la portavoz de la Casa Blanca, Taylor Rogers, evitó dar explicaciones detalladas. Por su parte, Trump insistió el viernes en que no se adelantó, aunque admitió implícitamente que no hay firmas, añadiendo que, si Corea del Sur decide no realizar la inversión, "simplemente les cobraré más".

El patrón de anuncios prematuros en estados electoralmente decisivos, a pocas semanas de los comicios de 2026, sugiere una estrategia orientada a influir en el votante antes de que la veracidad de los proyectos pueda ser verificada. De no materializarse las inversiones o los cheques de US$ 5.000, es probable que los resultados electorales ya hayan sido definidos, dejando a los votantes de Iowa y Alaska sin posibilidad de cambiar su decisión basándose en la realidad de estas promesas.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

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