En el marco de los operativos de seguridad y control interno, se llevó a cabo un procedimiento de requisa en las instalaciones del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de Miraflores, el cual culminó con el secuestro de elementos prohibidos y sustancias sospechosas. El operativo tuvo lugar específicamente en el pabellón 11 del establecimiento, donde el personal penitenciario desplegó una serie de acciones de inspección exhaustiva.
El procedimiento se inició con una inspección detallada de los mobiliarios y los espacios comunes del mencionado pabellón. Durante estas tareas de revisión, el personal encargado de la seguridad logró localizar un ocultamiento en el cielorraso de una de las celdas. Tras la inspección de dicha zona, se halló un envoltorio que, en su interior, contenía otros 83 paquetes adicionales. Estos paquetes albergaban una sustancia blanquecina de dudosa procedencia, la cual fue inmediatamente incautada por las autoridades presentes.
Además de la sustancia mencionada, durante la misma requisa en el cielorraso, se procedió al secuestro de un teléfono celular. Este dispositivo, al igual que los paquetes de la sustancia blanquecina, se encontraba oculto en la estructura superior de la celda, lejos de la vista inmediata pero accesible para quien conociera el lugar del escondite.
Una vez finalizado el hallazgo y asegurados los elementos, se produjo un hecho determinante para la causa: uno de los internos del pabellón manifestó voluntariamente que los objetos secuestrados, tanto el teléfono celular como los 83 paquetes con la sustancia, eran de su propiedad. Esta declaración fue registrada como parte de las actuaciones administrativas y judiciales pertinentes.
Al concluir las tareas de requisa en el área, se procedió al traslado inmediato de los elementos secuestrados y del interno implicado. Ambos fueron conducidos hacia la torre central del establecimiento penitenciario, específicamente a la oficina del oficial de servicio, donde se iniciaron las diligencias correspondientes y se resguardó la evidencia recolectada para evitar cualquier tipo de alteración.
Dada la naturaleza de los elementos hallados, el Servicio Penitenciario Provincial dio intervención inmediata a la Justicia Federal, ya que el tráfico y la tenencia de sustancias estupefacientes son delitos que caen bajo su jurisdicción. En concordancia con los protocolos legales, se dispuso la participación activa de la Dirección de Drogas Peligrosas.
La intervención de la Dirección de Drogas Peligrosas tiene como objetivo principal la realización de una prueba de campo sobre la sustancia blanquecina incautada. Este análisis técnico es fundamental para determinar la composición química de los paquetes y confirmar si se trata efectivamente de estupefacientes o de alguna otra sustancia prohibida por la ley. Los resultados de esta prueba serán clave para la calificación jurídica del hecho y para el avance de la causa penal contra el interno.
En cuanto a la situación del interno que admitió la propiedad de los elementos, las autoridades penitenciarias tomaron medidas preventivas inmediatas. Bajo una medida cautelar, el individuo fue trasladado desde el pabellón 11 hacia otro pabellón del complejo penitenciario. Esta acción se realizó con el fin de garantizar la seguridad del proceso y evitar posibles interferencias o incidentes dentro del área donde se originó el hallazgo.
Actualmente, el caso se encuentra en etapa de procesamiento, mientras se avanzan con las actuaciones correspondientes y se esperan los resultados definitivos de los análisis químicos. El Servicio Penitenciario Provincial continúa con sus protocolos de inspección para asegurar la integridad del establecimiento y la erradicación de elementos no permitidos dentro de las celdas y espacios comunes.





