La Agência Nacional de Águas e Saneamento Básico (ANA) ha emitido un nuevo boletín de seguimiento de la Cuenca del Río Amazonas, proporcionando datos actualizados y detallados sobre el comportamiento de los niveles hídricos en diversas estaciones de monitoreo, con un enfoque particular en el estado del Río Acre y el Río Juruá. De acuerdo con la información técnica suministrada por el organismo, el escenario actual refleja una dinámica de oscilación y, en algunos casos, una tendencia hacia la baja, aunque todavía se mantienen niveles por encima de las cotas críticas de estiagem.
En la ciudad de Rio Branco, el Río Acre registró una medición de 1,67 metro este jueves 1 de octubre. Según el análisis del boletín de la ANA, este nivel se sitúa 21 centímetros por encima de la cota de referencia para estiagem, la cual ha sido fijada en 1,46 metro para la estación de monitoreo de la capital. Es fundamental comprender que la cota de referencia adoptada por la ANA no es un número aleatorio, sino que corresponde al nivel que el río supera en el 95% del tiempo basándose en la serie histórica de la estación. Por lo tanto, cualquier medición que caiga por debajo de la marca de 1,46 metro situaría al río entre los niveles más bajos jamás observados en dicho punto de monitoreo.
El comportamiento del Río Acre en los últimos cinco días ha mostrado una notable inestabilidad, oscilando consistentemente alrededor de la marca de 1,70 metro. El registro detallado indica que el domingo 27 de septiembre la regla marcó 1,73 metro. Posteriormente, el lunes 28 se registró un retroceso a 1,68 metro, nivel que se mantuvo también el martes 29. El miércoles 30 se observó un ligero ascenso hasta los 1,72 metro, para finalmente volver a descender a los 1,67 metro registrados este jueves. El análisis del gráfico de la estación revela que el manancial ha permanecido próximo a la cota de referencia desde el mes de agosto. Para proporcionar una perspectiva comparativa sobre la magnitud de estas variaciones, el Servicio Geológico do Brasil (SGB) ha definido la cota de inundación para Rio Branco en 14 metros, una cifra significativamente distante de los niveles actuales.
Simultáneamente, en Cruzeiro do Sul, el Río Juruá ha mostrado una tendencia opuesta al final del mes de septiembre, registrando una elevación en sus niveles. El monitoreo indica que el río pasó de 3,77 metros el martes a 3,96 metros el miércoles, alcanzando los 4,25 metros este jueves. Este incremento representa una subida de 48 centímetros en tan solo dos días. Gracias a este aumento, el Río Juruá se situó 1,10 metro por encima de su cota de referencia para estiagem, la cual está establecida en 3,15 metros para esa estación específica. Como dato comparativo, el pasado domingo la diferencia respecto a la cota de referencia era de 69 centímetros.
El boletín de la ANA también amplía el análisis hacia la Región Hidrográfica Amazónica en su conjunto, enfocándose en la precipitación acumulada mensual. Los datos indican que durante los meses de agosto y septiembre de 2026, los volúmenes de lluvia registrados se mantuvieron por debajo de la Media de Largo Termino (MLT) de la serie histórica, lo que sugiere un periodo de menor pluviosidad de lo habitual para la zona.
Esta tendencia de vazante se extiende a otras estaciones críticas de la cuenca. En Porto Velho, estado de Rondônia, el Río Madeira marcó 3,12 metros este jueves, situándose 84 centímetros por encima de su cota de referencia para estiagem. Por su parte, en Manaus, estado de Amazonas, el Río Negro registró una medición de 18,69 metros, lo que representa 1,31 metro por encima del límite de referencia establecido. El informe aclara que, de las 11 estaciones monitoreadas en el boletín, solo la de Altamira, en el estado de Pará (Río Xingu), utiliza como parámetro la cota de atención en lugar de la cota de estiagem.
Toda la información presentada proviene de la red de hidrotelemetría de la ANA y ha sido integrada en el boletín producido por la Coordinación de Eventos Críticos de la Superintendencia de Operaciones y Eventos Críticos de la agencia, asegurando la precisión técnica de los datos hídricos reportados.





