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Letitia James asumirá como fiscal especial en el caso de presunta violación grupal en la Universidad de Cornell

Los mensajes de Snapchat intercambiados durante la presunta agresión sexual en la Universidad de Cornell incluyen una foto de la entonces estudiante Jane Doe en una habitación de la casa de la fraternidad, según imágenes de la cadena de mensajes obtenidas por CNN.

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Letitia James asumirá como fiscal especial en el caso de presunta violación grupal en la Universidad de Cornell

La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, anunció este jueves que la fiscal general del estado, Letitia James, asumirá el cargo de fiscal especial para supervisar el caso de una presunta agresión sexual ocurrida en la Universidad de Cornell. La decisión responde a que la mandataria estatal afirmó haber “perdido la fe” en la capacidad del fiscal de distrito del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, para manejar la investigación con la imparcialidad necesaria.

El anuncio llega en un momento crítico, tras la revelación de nuevos detalles sobre una presunta violación en grupo sufrida por una entonces estudiante, identificada como Jane Doe, en una habitación de la fraternidad Chi Phi durante el año 2024. Según la gobernadora Hochul, la nueva información ha generado serias dudas sobre la gestión del caso por parte de la fiscalía local. “La joven protagonista de este caso merece saber que se examinarán todos los hechos y se hará justicia”, sentenció la gobernadora en un comunicado oficial. Con este nombramiento, Letitia James tendrá ahora la facultad de investigar el incidente, procesar posibles delitos y presentar pruebas ante un jurado investigador.

El centro de la controversia radica en la gestión de las pruebas y la comunicación entre la universidad y la fiscalía. El fiscal Matthew Van Houten ha sostenido repetidamente que su oficina decidió no presentar cargos basándose únicamente en un informe de investigación de seis páginas y mensajes de Snapchat. En dicho informe, Doe relataba haber sido golpeada y coaccionada emocionalmente mientras se encontraba ebria. Sin embargo, ha trascendido que en una entrevista con la policía del campus en noviembre de 2024, la víctima formuló una acusación de violación mucho más explícita, afirmando con total seguridad que fue violada. Van Houten admitió a CNN que su oficina nunca recibió la transcripción de esa entrevista específica, aunque Cornell sostiene que la policía siguió el protocolo y compartió toda la información disponible.

La gravedad del caso se ve acentuada por evidencias digitales obtenidas por CNN. Mensajes de Snapchat intercambiados durante la presunta agresión incluyen imágenes de la víctima y comentarios perturbadores de los implicados, tales como “c gratis”, preguntas sobre si “la tienda sigue abierta” y referencias a entrar en la habitación para tener relaciones sexuales. Fuentes cercanas al caso sugieren que una investigación criminal más exhaustiva podría haber recuperado más fotos o videos de la aplicación.

Paralelamente, el New York Times reveló documentos de la investigación interna de la universidad bajo el Título IX. Estos archivos detallan el proceso psicológico de Jane Doe, quien transitó desde la negación y la vergüenza hasta la aceptación de haber sido violada por personas que consideraba sus amigos. El abogado de la víctima, Thomas P. Giuffra, describió estas reacciones como típicas ante un trauma. Los documentos indican que Doe consumió ketamina, sustancia que ella describió como generadora de una “consciencia difusa”, donde la persona parece funcionar pero su cerebro no opera al nivel adecuado, dejándola incapacitada para tomar decisiones.

Otro punto crítico es la presunta negligencia médica en Cornell Health. Según Giuffra, Doe acudió a buscar tratamiento por una infección urinaria y pruebas de ETS pocos días después del incidente, revelando que la infección fue “traumática”. A pesar de esto, el profesional sanitario se limitó a aconsejarle que “hablara con alguien”, omitiendo la realización de un kit de recolección de pruebas de violación, lo que resultó en la pérdida de ADN vital para una investigación penal.

Ante la presión y las nuevas evidencias, la Universidad de Cornell ha aceptado someterse a una investigación externa para determinar si cumplió con sus obligaciones de proteger a los estudiantes. Asimismo, la fraternidad Chi Phi informó que cerró su capítulo en el campus y expulsó permanentemente a los miembros acusados. Mientras tanto, el fiscal Van Houten ha cancelado apariciones públicas para centrarse en investigar las declaraciones reportadas recientemente, mientras la comunidad estudiantil, representada por figuras como Hayden Watkins, critica que la respuesta institucional ha carecido de una verdadera asunción de responsabilidad.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

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