En el marco de la Semana Argentina, llevada a cabo en París, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, brindó una serie de declaraciones a medios nacionales donde analizó la situación actual de la compañía, el impacto de los precios de los combustibles en el bolsillo de los consumidores y la situación fiscal de la empresa estatal. Durante el evento, que inició formalmente con un cocktail en la Embajada Argentina en Francia, el directivo fue contundente al reconocer que la percepción ciudadana sobre el costo de los combustibles es correcta.
Marín admitió abiertamente que "la gente sigue pensando que la nafta en la Argentina es cara y es verdad", fundamentando esta afirmación en que el precio del combustible se encuentra en su nivel máximo a nivel nacional. El funcionario señaló que este fenómeno es evidente en el comportamiento del consumidor, quien ahora busca optimizar el gasto cargando combustible durante la noche o recurriendo a los sistemas de autoservicio en busca del mejor precio disponible.
Al analizar el comportamiento del mercado, el CEO de YPF detalló que, hacia el 31 de marzo, la demanda de combustible experimentó una caída considerable, describiéndola como "terrible", en un contexto marcado por el inicio del conflicto en Medio Oriente. Según los datos brindados por Marín, el incremento de la nafta durante el año se situó en un rango superior al 10% e inferior al 20%, lo que generó un clima de incertidumbre en la población.
Para ilustrar el impacto social de estas variaciones, Marín apeló a una anécdota personal basada en sus orígenes de clase media, mencionando que en su hogar, cuando la nafta aumentaba, su madre debía ajustar el presupuesto alimentario a fin de mes. Esta perspectiva lo llevó a reflexionar sobre la necesidad de tomar medidas que no desestabilizaran el equilibrio entre la oferta y la demanda, considerando que la clase media es el principal motor de la demanda en el país, especialmente en periodos críticos como el inicio del ciclo lectivo en marzo.
Ante este escenario, la compañía implementó un mecanismo denominado "buffer". Marín explicó que este sistema consiste en establecer un promedio de precios para actuar como amortiguador, permitiendo recuperar terreno cuando la demanda cae y, en ciertos periodos, "financiar a la gente". El directivo puso como ejemplo que este mecanismo volvió a aplicarse en septiembre debido a la persistencia del conflicto internacional. Asimismo, aclaró que YPF opera bajo las reglas del libre mercado y que no mantiene pagos diferidos con ninguna petrolera.
Respecto al futuro de los precios, el CEO señaló que no tiene previsto bajar el precio de la nafta a corto plazo, mencionando que el valor actual ronda los 2.300 pesos. Advirtió que, si bien la tendencia del precio del petróleo es a la baja —estimando que podría estabilizarse alrededor de los 80 dólares—, la continuidad del conflicto en Medio Oriente podría obligar a la compañía a realizar nuevos aumentos.
Consultado sobre la alineación de esta estrategia con los planes antiinflacionarios del gobierno nacional, Marín fue tajante al delimitar sus responsabilidades: "Mi trabajo no es la inflación. Mi trabajo es YPF". No obstante, reconoció que la empresa no puede actuar con total arbitrariedad, ya que, a pesar de que YPF ha superado a su competencia, una mala decisión estratégica podría desplazar a la compañía del mercado.
En relación con la situación económica general, el directivo contrastó los datos de YPF con los informes del INDEC sobre la contracción económica. Según Marín, los índices internos de la compañía no reflejan dicha contracción, reportando números elevados. Específicamente, indicó que la demanda de naftas, que en septiembre inició con una caída anual del 2%, cerraría el mes en cero. Por otro lado, destacó un crecimiento positivo en el consumo de gasoil, que se encuentra un 6% por encima de los niveles registrados hace un año.
Finalmente, Horacio Marín sorprendió con una revelación sobre la situación impositiva de la firma. El directivo informó que el último año en que YPF abonó el impuesto a las ganancias fue en 2014. Sin embargo, anunció que la compañía ya ha comenzado a realizar anticipos y que se prevé que el año próximo el pago supere los 1.000 millones de dólares, asegurando que la empresa se está ajustando estrictamente a la ley vigente.





