El Ministerio de Salud Pública de la Provincia de Salta llevó a cabo una presentación oficial este lunes en el Centro Cívico Grand Bourg, con el objetivo de brindar el balance detallado del cierre del ciclo 2025/2026 en relación con las enfermedades transmitidas por vectores. La jornada estuvo encabezada por el ministro de Salud, Federico Mangione, y el director de Epidemiología, Francisco García Campos, quienes expusieron los indicadores sanitarios del último período.
Uno de los puntos más destacados del informe fue la situación del dengue en el territorio salteño. Los datos arrojaron una cifra sorprendente al confirmar que no se registraron casos de dengue durante todo el ciclo analizado. Este resultado representa un descenso significativo en comparación con la temporada anterior, donde el último brote registrado en 2024 había contabilizado un total de 26 casos.
Sin embargo, el balance general no fue motivo de relajación para las autoridades sanitarias, ya que el escenario fue dominado por la propagación de la chikungunya. Esta enfermedad ingresó con fuerza a la provincia, alcanzando una cifra de 2.440 casos confirmados. El análisis geográfico de los contagios reveló una alta concentración, ya que el 95% de los casos se localizaron en los departamentos de San Martín, Orán y Anta, registrándose además contagios en la ciudad de Capital.
En cuanto al perfil epidemiológico de los afectados, el reporte indicó que la franja etaria más perjudicada fue la de adultos de entre 35 y 65 años. Asimismo, se destacó que el 55% de los contagios ocurrió en mujeres. En una entrevista exclusiva con el medio Somos la Mañana, el ministro Mangione subrayó un aspecto especialmente alarmante: las secuelas físicas derivadas de la enfermedad. Según explicó el funcionario, a diferencia del dengue —que habitualmente demanda una mayor cantidad de internaciones—, la chikungunya dejó huellas duraderas en los pacientes. Cerca de 200 personas quedaron con dolores articulares crónicos que se prolongaron durante varios meses después de haber superado el cuadro infeccioso inicial.
Ante estos resultados, el ministro Mangione lanzó una advertencia categórica a la población para evitar que se baje la guardia. El funcionario manifestó su preocupación precisamente por los "números extraordinarios" de la temporada, señalando que este tipo de situaciones suelen conducir a que la ciudadanía "baje los brazos", lo cual considera un error crítico en la prevención.
A esta preocupación interna se suma la situación epidemiológica de los países limítrofes. Las autoridades alertaron sobre el peligro latente proveniente de Bolivia, Brasil, Paraguay y Perú, donde ya se han acumulado más de 1,5 millones de casos con la circulación activa de los serotipos 1, 2 y 3. Este contexto regional incrementa el riesgo de nuevos ingresos de virus al territorio provincial.
Respecto a las medidas preventivas a largo plazo, Mangione informó que existe una vacuna específica para la chikungunya, aunque aclaró que actualmente se encuentran esperando los resultados necesarios para realizar una evaluación técnica sobre su implementación. En este sentido, el ministro enfatizó que ha insistido ante el Gobierno Nacional para la aplicación de un plan general que abarque todo el país, advirtiendo que, de no tomarse las medidas correspondientes, el problema podría escalar. Bajo esta premisa, Mangione remarcó que las vacunas deben ser entendidas como una inversión y no como un gasto.
De cara al futuro, la provincia ya ha comenzado la planificación para la temporada 2026/2027. Se anunció que a partir del 1 de octubre se implementará un sistema de vigilancia intensificada del síndrome febril agudo. Esta medida busca detectar y frenar cualquier brote de manera temprana, priorizando la atención y el seguimiento de grupos vulnerables como embarazadas, recién nacidos y menores de cinco años.
Finalmente, se informó que entre el 26 y el 30 de octubre se desarrollará una nueva edición de la "Semana D", bajo el lema "Comunidad en Acción por una Salta Unida". Para esta campaña, el Ministerio de Salud sumará el apoyo de la Universidad Nacional de Salta y de los diversos municipios para intensificar las tareas de descacharrado. Desde la cartera sanitaria hicieron un llamado a la responsabilidad colectiva, señalando que el esfuerzo individual es insuficiente si no hay una coordinación vecinal. Por ello, se solicita a cada ciudadano dedicar al menos 10 minutos por semana a la eliminación de criaderos de mosquitos para evitar que el vector recupere terreno en la provincia.




