Jorge Omar Sobisch ha anunciado su regreso a la actividad pública con una estrategia clara: desafiar la estructura actual del Movimiento Popular Neuquino (MPN) y buscar la apertura de las internas partidarias para el año 2027. El exgobernador de Neuquén ha manifestado su intención de presentar ante la Convención partidaria un proyecto destinado a reformar la Carta Orgánica, enfocándose específicamente en modificar las condiciones de competencia para las candidaturas y autoridades.
El núcleo del planteo de Sobisch se centra en el sistema de avales y en los plazos establecidos para la presentación de listas. Según el exmandatario, las reglas actuales limitan la participación y el debate interno. Actualmente, la Carta Orgánica del MPN exige que las listas reúnan avales equivalentes al 10% del padrón de afiliados para poder competir. Con un registro de 88.875 afiliados hasta 2025, el piso para la última renovación se situó en torno a las 9.000 adhesiones.
En dicho proceso, la lista que llevó a Gabriel Álamo a la conducción provincial obtuvo 9.167 avales. Debido a que ningún otro sector logró superar el requisito mínimo, no hubo competencia por la presidencia de la Junta de Gobierno, una situación que Sobisch cuestiona duramente. Además de la cantidad de firmas, el exgobernador señaló que el cronograma fue insuficiente, dejando apenas 31 días para recolectar las adhesiones en todo el territorio provincial. Su propuesta busca flexibilizar ambas condiciones para facilitar la presentación de alternativas y ampliar la participación de los afiliados.
Durante una visita a la seccional Centenario-Vista Alegre, Sobisch afirmó que el MPN ha perdido capacidad de convocatoria, presencia en los espacios de representación y contacto directo con sus afiliados. En este contexto, planteó la necesidad de "recuperar el debate interno" y volver a "construir una propuesta de gobierno". Si bien el exgobernador evitó señalar a una persona en particular por el debilitamiento del partido, llamó a revisar los errores de la dirigencia y a reunir a los sectores que aún se identifican con el sello provincial para devolverle el protagonismo político.
Esta iniciativa no es un hecho aislado dentro del partido. El Movimiento de Acción Política (MAPO), una rama interna del MPN, ya había cuestionado previamente las reglas y el cronograma de la última interna, especialmente en lo referido al requisito del 10% de avales y las condiciones para que las minorías accedieran a representación partidaria, aunque finalmente desistieron de competir.
El regreso de Sobisch y su ofensiva normativa ocurren en un momento de profunda transformación para el MPN. Recientemente, la conducción actual, encabezada por Álamo y Jorge Lara, formalizó la decisión de que el partido no presentará candidaturas propias, ni en categorías provinciales ni municipales, para las elecciones de 2027. Bajo este esquema, los referentes del MPN que deseen competir deberán buscar refugio en otros sellos políticos, marcando un repliegue significativo en la trayectoria del partido.
Este escenario es consecuencia de un quiebre político ocurrido en 2023, cuando Rolando Figueroa, un dirigente surgido de las propias filas del MPN, optó por competir desde afuera y se convirtió en gobernador. Hasta ese año, el MPN había ganado todas las elecciones ejecutivas en la provincia durante 60 años. La actual situación obliga al partido a sobrevivir sin el control del aparato del Estado.
Sobisch ha sido uno de los críticos más vocales de esta postura de repliegue. A través de una publicación en Facebook, el exgobernador sostuvo que "el MPN nació para defender Neuquén, no para convertirse en una colectora del gobierno provincial".
La decisión de no competir ha dinamizado el traspaso de dirigentes hacia otros espacios. Sellos como Avanzar y Primero Neuquén, aliados al gobernador Figueroa, así como Más por Neuquén, liderado por Carlos Quintriqueo, han abierto sus puertas a los cuadros políticos del MPN.
Finalmente, cabe destacar que la última aparición pública de Sobisch se dio en 2023, cuando declaró como testigo en el juicio contra la cúpula policial por el operativo represivo que terminó con la vida del docente Carlos Fuentealba, proceso en el cual los imputados fueron condenados por abuso de autoridad. Ahora, su retorno busca redefinir el rumbo interno del partido emblema de la Patagonia.






