Las autoridades mexicanas han emitido una serie de advertencias urgentes a los residentes del estado de Baja California Sur, instándolos a tomar todas las medidas de precaución necesarias ante la llegada inminente del huracán Polo. El fenómeno meteorológico ha generado una situación de alerta debido a la previsión de vientos que podrían poner en peligro la vida de las personas, así como la probabilidad de inundaciones repentinas en diversas zonas de la región.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos informó a través de una publicación en la red social X que las condiciones climáticas ya han comenzado a deteriorarse en algunas áreas de Baja California. Según el organismo, se espera que muy pronto se produzcan vientos potencialmente mortales y anegaciones súbitas, lo que ha llevado a un estado de movilización en las localidades costeras.
Ante este escenario, la población ha reaccionado implementando medidas de protección. En las pequeñas localidades de Loreto y Ciudad Constitución, los dueños de tiendas y restaurantes trabajaron durante la noche para tapiar puertas y ventanas, buscando resguardar sus negocios frente al empeoramiento previsto de las condiciones meteorológicas.
De acuerdo con el comunicado oficial del NHC, se prevé que el huracán Polo toque tierra en el estado de Baja California Sur durante la noche del lunes. Posteriormente, la trayectoria del fenómeno indica que se adentrará en el sur del estado de Sonora durante la mañana del martes. A pesar de que algunos expertos señalan que el sistema se ha debilitado ligeramente, sigue siendo clasificado como un huracán peligroso de categoría 3.
En una conferencia de prensa matutina celebrada junto a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, la directora de la agencia de Protección Civil, Laura Velázquez, informó que se han restringido los accesos a las playas y se han suspendido todas las actividades marítimas en las zonas consideradas de alto riesgo dentro del estado. Velázquez hizo un llamado a la ciudadanía para mantener la calma, advirtiendo que es muy probable que se produzcan interrupciones en los servicios de electricidad e internet durante algunas horas, extendiéndose posiblemente hasta la medianoche.
Para la tarde del lunes, el huracán de categoría 3 se posicionaba al oeste-suroeste de Cabo San Lázaro, en Baja California Sur. El NHC confirmó que en dicha zona ya se encuentran en curso inundaciones repentinas y vientos que representan un riesgo letal. Las proyecciones indican que la tormenta dejará acumulaciones de lluvia de entre 15 y 30 centímetros en todo el estado, lo que eleva significativamente el riesgo de deslizamientos de tierra e inundaciones peligrosas.
Por su parte, la empresa de pronósticos AccuWeather señaló que, aunque el huracán impactará principalmente en una zona poco poblada, localidades pequeñas como San Juanico y Las Barrancas, que cuentan con menos de 1,000 habitantes según el último censo, se encuentran directamente en la trayectoria del fenómeno.
El huracán Polo ha permanecido varios días frente a la costa del Pacífico mexicano, provocando ya olas destructivas, vientos intensos y fuertes lluvias. Estas condiciones han forzado la cancelación de clases, el cierre de puertos y la realización de evacuaciones preventivas. Tras cruzar la península de Baja California, donde se encuentran destinos turísticos como el Arco de Cabo San Lucas y Los Cabos, se espera que el sistema se debilite, aunque persiste la posibilidad de que toque tierra nuevamente en México continental manteniendo su condición de huracán, específicamente en el sur de Sonora.
En cuanto a las medidas de asistencia, el Gobierno de Baja California Sur ha habilitado albergues temporales en cinco municipios para proteger a quienes residen en zonas de alto riesgo. Como medida de precaución, 78 personas fueron evacuadas desde primera hora de la mañana hacia un refugio en Ciudad Constitución. Protección Civil ha reiterado que los residentes deben permanecer en sus hogares, a menos que sus viviendas corran peligro, en cuyo caso deben trasladarse inmediatamente a los refugios.
Para el estado de Sonora, se prevén lluvias de entre 10 y 15 centímetros, con acumulaciones aisladas que podrían alcanzar los 20 centímetros, incrementando el peligro de deslaves e inundaciones. Asimismo, se advierte sobre una marejada ciclónica que podría generar olas grandes y destructivas tanto en la costa continental del Pacífico como en la península.
El impacto del huracán ha trascendido el ámbito meteorológico para afectar la industria. La planta de ensamblaje de General Motors ubicada en Ramos Arizpe, Coahuila, informó que ha implementado una pausa temporal en su producción. Esta decisión se debe a interrupciones en el suministro de piezas provocadas por el paso del huracán. La compañía tiene previsto retomar sus actividades normales el martes 29 de septiembre.
Finalmente, las autoridades mantienen la vigilancia sobre la tormenta tropical Rachel. Actualmente, este sistema se encuentra a unos 365 kilómetros al sur-suroeste de Acapulco, desplazándose hacia el oeste-noroeste a una velocidad de 85 km/h. El NHC prevé que Rachel se intensifique hasta convertirse en huracán a mediados de la semana, aunque se espera que permanezca mar adentro, moviéndose de forma paralela a la costa suroeste de México.





