En el marco del Día Mundial de la Anticoncepción, celebrado cada 26 de septiembre, el debate sobre la planificación familiar en Argentina pone el foco en la necesidad de garantizar el ejercicio pleno de los derechos sexuales y reproductivos. La anticoncepción no es solo una cuestión de salud, sino un pilar fundamental para que las personas puedan ejercer su autonomía sobre su propio proyecto de vida, definiendo su futuro con criterio y sin condicionamientos externos.
De acuerdo con los datos del Estudio Lucía, el panorama actual en Argentina muestra que 8 de cada 10 mujeres utilizan algún método anticonceptivo. Sin embargo, a pesar de estas altas tasas de uso, persisten barreras significativas relacionadas con el acceso a la información y la permanencia de mitos, especialmente en poblaciones vulnerables como los adolescentes y mujeres que atraviesan la etapa de la perimenopausia.
La Dra. Marina Gelin, médica ginecóloga y especialista en adolescencia, enfatiza que la planificación familiar es un derecho humano inherente. "Es un derecho con el que todas y todos nacemos: derecho a poder elegir si tener hijos, si no tenerlos, con quién tenerlos, cuántos y con qué intervalo cada uno", sostiene la profesional, subrayando que la salud sexual y reproductiva debe ser abordada desde esta perspectiva de derechos.
En el análisis de las opciones disponibles, la comunidad médica distingue entre los métodos de corta duración y los de larga duración. Los primeros, como la píldora y el preservativo —este último siendo el único capaz de proteger contra infecciones de transmisión sexual—, requieren una adherencia rigurosa, ya sea mediante el uso diario o en cada relación sexual. Por el contrario, los métodos de larga duración, conocidos como LARCs (por sus siglas en inglés), incluyen el implante subdérmico, el DIU de cobre y el SIU (sistema intrauterino liberador de levonorgestrel o DIU hormonal).
Estos métodos LARCs ofrecen una protección que puede extenderse hasta los 10 años, son reversibles y cuentan con una eficacia que supera el 99%. Una de sus mayores ventajas es que no dependen de la acción cotidiana de la usuaria, lo que reduce drásticamente el margen de error y el riesgo de embarazos no intencionales. La Dra. Silvia Ciarmatori, especialista en Reproducción Humana y expresidente de la Asociación Médica Argentina de Anticoncepción (AMAdA), señala que estos son de primera elección debido a su alta tasa de efectividad y baja tasa de complicaciones.
El embarazo adolescente continúa siendo uno de los desafíos más urgentes en Argentina. Actualmente, el 13% de los nacimientos corresponden a madres menores de 20 años, y de estos, el 70% son embarazos no intencionales. Para revertir esta tendencia, los especialistas sugieren fortalecer el acceso a los LARCs. A pesar de que existe evidencia científica que avala su uso desde el inicio de la menstruación y confirma que no afectan la fertilidad futura, persisten prejuicios que sugieren que no son adecuados para mujeres jóvenes.
Al respecto, la Dra. Gelin explica que los LARCs son una alternativa segura y cómoda para las adolescentes. Incluso menciona que, en la consulta médica, nombrarlos primero suele despertar el interés de las jóvenes, quienes a menudo desconocen que pueden acceder a un DIU a su edad.
Otro segmento que requiere atención es el de las mujeres en transición hacia la menopausia. En la perimenopausia, la tasa de embarazos no intencionales es elevada y pueden aparecer contraindicaciones para métodos hormonales con estrógenos, especialmente en pacientes hipertensas. En este contexto, el SIU hormonal cobra relevancia no solo como anticonceptivo de alta eficacia —similar o superior a la ligadura tubaria— sino también como tratamiento para reducir el sangrado menstrual abundante y el riesgo de anemia. Además, la Dra. Ciarmatori destaca que el SIU puede aportar el gestágeno necesario para quienes requieren terapia hormonal durante la menopausia.
En cuanto al acceso, se reconoce que el costo ha sido un obstáculo histórico en Argentina. No obstante, se han logrado avances en la cobertura: en el sistema público, todos los métodos están disponibles de forma gratuita, mientras que en obras sociales y prepagas la cobertura debe ser del 100%, con algunas excepciones.
Actualmente, las barreras son más actitudinales que económicas. La desinformación que circula en redes sociales suele generar miedos infundados que alejan a las mujeres de los métodos más eficaces. Ante esto, la Dra. Ciarmatori insiste en que la asesoría médica basada en evidencia es la clave para mejorar la adherencia y la confianza de la usuaria.
Para combatir esta desinformación, Bayer impulsa "Hoy Elijo", una plataforma digital que brinda contenidos claros y confiables sobre anticoncepción. El Dr. Julio Seoane, asesor médico de Bayer para Salud Femenina, afirma que la ambición de la iniciativa es ayudar a las mujeres a redefinir qué es normal en cada etapa de su vida reproductiva, desde la menarca hasta la menopausia, eliminando los silencios y los mitos impuestos.
Finalmente, los expertos coinciden en que no existe un método único para todas. La elección debe ser individualizada, basada en la historia personal, el estado de salud y las preferencias de cada persona, siempre bajo la guía de un profesional que proporcione información validada y transparente sobre los posibles efectos adversos y beneficios de cada opción.






