En el marco del 81 periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, llevó a cabo una serie de intervenciones y encuentros diplomáticos donde centró su discurso en la denuncia de las políticas de Estados Unidos y la situación humanitaria en Gaza. Las declaraciones del jefe de la diplomacia cubana se produjeron este viernes 26 de septiembre de 2026, destacando la postura de la Isla frente a diversos conflictos y presiones internacionales.
Durante su participación en la Reunión de Alto Nivel del Grupo de La Haya en Defensa del Derecho Internacional, Rodríguez Parrilla inició su intervención expresando una fuerte condena hacia la situación que atraviesan los habitantes de la Franja de Gaza. El canciller señaló que, mientras se desarrollaban las deliberaciones en el foro, aproximadamente 2,2 millones de personas en Gaza continuaban condenadas al hambre. El ministro atribuyó esta crisis a acciones de genocidio, exterminio y limpieza étnica ejecutadas por el régimen sionista. Asimismo, subrayó que estas acciones cuentan con la impunidad necesaria y el respaldo mediante suministros militares y financieros proporcionados por el gobierno de los Estados Unidos. En este sentido, el representante cubano reiteró, en nombre del gobierno y del pueblo de Cuba, la solidaridad absoluta con el pueblo palestino.
En la misma cita, el ministro de Relaciones Exteriores centró sus críticas en las políticas estadounidenses hacia Cuba. Denunció que el gobierno de los Estados Unidos ha implementado un cerco energético contra la nación caribeña, el cual, según sus palabras, equivale a un bloqueo naval. Rodríguez Parrilla fue enfático al afirmar que, bajo los parámetros del derecho internacional, un bloqueo de esta naturaleza constituye un acto de guerra. Además, alertó sobre la amenaza de "sanciones secundarias" que Estados Unidos extiende a cualquier entidad o nación en el planeta que decida comerciar o relacionarse con la Isla.
El canciller calificó la política de sanciones y el cerco energético como un acto de castigo colectivo dirigido contra todo el pueblo cubano. Durante su discurso, planteó una interrogante reflexiva sobre las implicaciones globales de permitir que una potencia actúe de esta manera: «Si se permitiera al gobierno de Estados Unidos destruir a una pequeña nación con el propósito de cambiar su sistema político, o con cualquier otro, el mundo se tornaría aún más peligroso de lo que ya es. ¿Qué vendría después, quién sería el próximo?», cuestionó el diplomático.
A pesar de las presiones, Rodríguez Parrilla expresó su gratitud a los países miembros del Grupo de La Haya por sus pronunciamientos públicos a favor del levantamiento del bloqueo y del cerco energético. Valoró las muestras de apoyo y solidaridad genuina que Cuba ha recibido de diversos pueblos del mundo. El ministro reafirmó que Cuba es un país de paz y que no representa una amenaza para ninguna nación, asegurando que el país cuenta con la razón y la justicia de su lado. Asimismo, aseveró que el gobierno cubano defenderá hasta las últimas consecuencias el derecho a la libre determinación y que no se apartará del camino de desarrollo socialista, el cual ha sido escogido libremente por el pueblo en unidad y referendo universal.
Como parte de su agenda de trabajo en la Asamblea General, el jefe de la Diplomacia cubana mantuvo un encuentro con el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk. En dicha reunión, Rodríguez Parrilla agradeció la oportunidad de intercambiar visiones sobre la realidad actual de Cuba y el contexto internacional. A través de la red social X, el canciller informó que reconoció la labor de la Oficina del Alto Comisionado y de los mecanismos de derechos humanos al denunciar el duro impacto que el endurecimiento extremo del bloqueo, el asedio energético y las sanciones secundarias tienen sobre la población cubana. Al mismo tiempo, reafirmó el compromiso del gobierno cubano de seguir garantizando que todos los ciudadanos de la Isla puedan ejercer sus derechos humanos.
Finalmente, Bruno Rodríguez Parrilla participó en la Reunión Ministerial del G77 y China. En este espacio, alertó sobre la necesidad de que el Grupo fortalezca su unidad y redoble los esfuerzos para potenciar la agenda de desarrollo de la ONU y el funcionamiento de sus agencias especializadas. El ministro instó a incrementar la capacidad conjunta para defender los intereses de los países en desarrollo y fortalecer la acción en los procesos y foros multilaterales. Para concluir, reconoció la labor de la Presidencia Pro Témpore de Uruguay por sus esfuerzos en mantener la coordinación y la unidad dentro del G77 y China.




