La Asociación de Pacientes con Cáncer del Instituto de Previsión Social (IPS) ha puesto en duda las cifras oficiales sobre el abastecimiento de medicamentos e insumos comunicadas por la entidad previsional. A través de una serie de denuncias, la organización señaló que, a pesar de los anuncios institucionales, persisten faltantes críticos, especialmente en el área de oncología, lo que impacta directamente en la calidad de vida y la supervivencia de los asegurados.
Liz Cáceres, vocera de la asociación, fue tajante al calificar los anuncios de ingreso de nuevos lotes como una "pantalla". Según la representante, la realidad en las farmacias y centros de atención no coincide con los reportes administrativos, afirmando que ni siquiera el 50% de los medicamentos oncológicos requeridos ha llegado a los pacientes, y que las entregas se están realizando de manera insuficiente, describiéndolas como entregas "a cuentagotas".
Para ilustrar esta situación, Cáceres citó el caso específico de la abiraterona. La llegada de 2.280 comprimidos de este fármaco fue calificada por la vocera como una cantidad "miserable", argumentando que es totalmente insuficiente para cubrir la demanda real de la población afectada. Asimismo, denunció que el letrozol, un medicamento fundamental para el tratamiento del cáncer de mama, tuvo una disponibilidad efímera en las farmacias del IPS, permaneciendo disponible durante apenas ocho días antes de agotarse nuevamente.
La crisis no se limita únicamente a los fármacos oncológicos específicos. La Asociación denunció un desabastecimiento generalizado de insumos básicos esenciales para la atención sanitaria, tales como jeringas, guantes y agujas. A esto se suman la falta de medios de contraste necesarios para la realización de tomografías y la escasez de antialérgicos inyectables. Cáceres destacó que existe una disparidad notable en la disponibilidad de estos insumos dependiendo del centro de salud, mencionando diferencias entre el Hospital Central, el Hospital Ingavi y los centros periféricos ubicados en el Departamento Central.
Uno de los puntos más críticos expuestos por la vocera es la situación de los pacientes que, desesperados por la falta de medicación, intentan recurrir al Instituto Nacional del Cáncer (INCAN). Sin embargo, Cáceres afirmó que estos pacientes son "rebotados" y derivados nuevamente al IPS debido a su condición de asegurados. "Si vos sos asegurado, vos no sos bienvenido en el INCAN", manifestó, subrayando la vulnerabilidad de quienes quedan atrapados en un limbo administrativo mientras su salud se deteriora.
El alcance del problema se extiende más allá de la capital. Según la Asociación, la situación es igualmente grave para los pacientes del interior del país, citando casos en Concepción, Encarnación y Ciudad del Este. En el caso de Ciudad del Este, Cáceres denunció que el pabellón oncológico del IPS se encuentra vacío. Además, cuestionó la gestión de las autoridades, señalando que durante una reciente maratón quirúrgica no se verificaron las necesidades reales del sector oncológico y criticó la gestión del Dr. Isaías Fretes, asegurando que durante los últimos cinco meses no realizó acciones efectivas.
El impacto humano de esta crisis es alarmante. La Asociación mantiene un registro de más de 400 personas en seguimiento constante. Cáceres explicó que esta cifra se mantiene estable no por falta de casos, sino porque el ingreso de nuevos pacientes se compensa con el fallecimiento de otros. La vocera atribuyó parte de estas muertes a la falta de acceso oportuno a los medicamentos, relatando con dolor haber visto partir tanto a jubilados como a jóvenes de 25 y 42 años debido a la carencia de sus tratamientos.
Ante el cambio de autoridades en la institución, Liz Cáceres mantuvo una reunión con el nuevo presidente del IPS, el Dr. Derlis León, quien previamente se desempeñaba como gerente de Salud. En dicho encuentro, la representante fue clara al solicitar respuestas concretas y soluciones reales, enfatizando que ya no acepta promesas.
Por su parte, el IPS ha defendido su gestión informando que actualmente posee una cobertura contractual del 93% de los medicamentos. La previsional explicó que los productos recibidos son distribuidos de forma progresiva a través de su red sanitaria y reconoció que la disponibilidad puede variar entre los diferentes establecimientos mientras avanza este proceso de distribución.
No obstante, Cáceres rechazó que ese porcentaje refleje la realidad tangible de los pacientes oncológicos. La vocera instó a las autoridades a constatar la situación directamente en los servicios de salud, sentenciando que la única forma de conocer la verdad es "pararse ahí en la entrada de oncología".






