ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • domingo, 20 de septiembre de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

La cúpula de la Capilla Clementina de San Pedro recupera su esplendor original

Ubicada en la cripta de la basílica cerca de la tumba de San Pedro, la cúpula clementina ha sido objeto de una intervención restaurativa que comenzó en enero de 2025.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

La cúpula de la Capilla Clementina de San Pedro recupera su esplendor original

La cúpula de la Capilla Clementina, situada en la Basílica de San Pedro, ha recuperado la luminosidad y el detalle de sus mosaicos y estucados. Esta obra, considerada una de las intervenciones decorativas más relevantes de la Roma del siglo XVII, ha vuelto a lucir sus colores originales tras la culminación de un proyecto de restauración integral que se puso en marcha en el año 2025.

Ubicada estratégicamente en la cripta de la basílica, en las inmediaciones de la tumba de San Pedro, la cúpula clementina requería una intervención técnica especializada. El proceso de restauración comenzó formalmente en enero de 2025, momento en el que se procedió a la instalación de un complejo sistema de andamiaje. Esta infraestructura fue fundamental para que los expertos pudieran analizar de cerca el estado real de las superficies y detectar los problemas específicos derivados de la degradación natural de los materiales a lo largo del tiempo.

La intervención abarcó un área total de 371 metros cuadrados de mosaicos y estucos pertenecientes al primer Seicento. Para lograr una precisión máxima, la Fabbrica empleó la tecnología BIM (Building Information Modeling), la cual permitió un seguimiento detallado de la obra. Gracias a esta herramienta tecnológica, se pudo realizar un exhaustivo diagnóstico de la estructura y los ornamentos, el cual ha quedado totalmente digitalizado para futuras consultas y mantenimientos.

Una vez finalizada la fase de diagnóstico y digitalización, se inició la etapa operativa del proyecto. Esta fase comenzó con una limpieza profunda de la cúpula, eliminando las capas de suciedad y depósitos acumulados. Posteriormente, el equipo técnico llevó a cabo la preconsolidación de las teselas y de los paneles que se encontraban sueltos, asegurando que cada pieza volviera a estar firmemente adherida al soporte.

Además de la limpieza y la fijación de piezas, el proyecto incluyó un tratamiento especializado contra la eflorescencia, un fenómeno químico que afecta la superficie de los materiales. Para combatir este problema y asegurar la durabilidad de la obra, se implementó un proceso de consolidación tanto superficial como en profundidad, aplicado meticulosamente tanto en las zonas de mosaico como en los elementos de estucado.

Sobre los resultados técnicos de la obra, se ha señalado que la intervención aseguró la consolidación estructural de los soportes que presentaban riesgo de desprendimiento. Asimismo, se logró la mitigación de los factores de degradación, tanto los intrínsecos al material como los extrínsecos provenientes del entorno. El objetivo final, que ha sido alcanzado, fue la restauración de la correcta legibilidad formal y cromática de la obra, permitiendo que los visitantes aprecien los colores y formas originales.

En cuanto a su origen histórico, la Capilla Clementina debe su nombre a Clemente VIII, el papa que encargó la decoración de este espacio. La estructura fue concebida a partir de un diseño original de Miguel Ángel Buonarroti y su construcción fue finalizada por Giacomo della Porta en el año 1580.

Desde el punto de vista artístico, la cúpula presenta una iconografía rica y detallada. Las pechinas de la estructura representan a los cuatro doctores de la iglesia, mientras que las lunetas están dedicadas a la representación de diversos episodios bíblicos. La decoración se complementa con una ornamentación abundante que incluye guirnaldas y los símbolos heráldicos de la familia Aldobrandini, integrando así la fe religiosa con la identidad de quienes impulsaron su creación.

Cobertura en Video