La presidenta Keiko Fujimori y el ministro de Educación, José Antonio Chang, presentaron este lunes en la Institución Educativa 1211 José María Arguedas, en Santa Anita, el Plan Nacional de Educación 2026-2031. La hoja de ruta gubernamental se centra en la modernización de la infraestructura, la digitalización del sistema educativo y una reestructuración de la currícula nacional, todo ello bajo un marco de urgencia preventiva ante los riesgos climáticos.
Uno de los ejes centrales de la exposición fue la vulnerabilidad del sector educativo frente al fenómeno El Niño. Según el último comunicado del ENFEN, existe una probabilidad igual o superior al 62% de que este fenómeno alcance una magnitud extraordinaria entre septiembre de 2026 y enero de 2027, con lluvias superiores a lo normal en la costa norte, costa central y la sierra noroccidental para el verano de 2027.
Ante este escenario, el Ministerio de Educación (Minedu) ha identificado 30,681 locales educativos y 157,000 aulas expuestas. El ministro Chang informó que se han solicitado 304 millones de soles para ejecutar mantenimientos preventivos —como la instalación de coberturas de calamina y canaletas— en cinco regiones priorizadas: Lambayeque, Tumbes, Piura, La Libertad y Lima Provincias. Esta intervención busca proteger a 1,327,000 estudiantes distribuidos en 8,000 locales. Adicionalmente, el sector solicitó 373 millones de soles para adquirir 1,500 aulas modulares que permitan responder rápidamente en caso de que la infraestructura resulte afectada.
Para garantizar la continuidad de las clases en situaciones de emergencia, el Minedu implementará la estrategia Aula TV, mediante acuerdos con el Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú (IRTP), además del uso de radio y material impreso. El Viceministerio de Gestión Pedagógica ha establecido cuatro escenarios de respuesta, que van desde la alerta con escuela operativa hasta zonas completamente aisladas.
En materia de infraestructura, el gobierno reconoció una brecha aproximada de 170 mil millones de soles. La presidenta Fujimori anunció la construcción de 2,000 colegios nuevos, con una meta de 500 instituciones por año durante los próximos cuatro años, además de la modernización de 3,000 escuelas adicionales. El ministro Chang advirtió, sin embargo, que existen 33,000 escuelas que actualmente no pueden ser atendidas debido a que sus terrenos no se encuentran saneados físicamente a nombre del Estado.
Respecto a la conectividad, el plan busca que la totalidad de los colegios del país tengan acceso a internet para julio de 2027, utilizando tecnología satelital. Actualmente, solo el 27% de las escuelas cuentan con conexión. Fujimori enfatizó que el Ejecutivo buscará la participación del sector privado y que el plan ya ha sido coordinado con el Ministerio de Economía y Finanzas para asegurar los recursos necesarios.
El plan también contempla una reforma curricular profunda. El ministro Chang anunció el retiro de cualquier tipo de "ideología" de la currícula nacional, priorizando la "historia científica", el pensamiento crítico, la comprensión lectora, el razonamiento matemático y la educación financiera. Como medida concreta, se implementará el programa "Perú Lee", que establecerá una hora diaria de lectura obligatoria en todas las escuelas.
En cuanto a la calidad docente y estudiantil, se retomarán las evaluaciones censales y se creará el Programa Nacional de Excelencia para profesores, el cual combinará capacitación y evaluación con un enfoque formativo y no punitivo. Asimismo, se exigirá una nota mínima de 14 en la prueba nacional para el ingreso a la Carrera Pública Magisterial. Estas medidas surgen tras los resultados de la prueba PISA, los cuales la presidenta Fujimori calificó como "tristes" y "estremecedores", señalando que el país ha retrocedido 10 años.
Finalmente, el plan incluye el fortalecimiento de la educación técnica para que los alumnos egresen con un oficio, la modernización de los CETPRO y la entrega de kits escolares. Se distribuirán 1.2 millones de kits anuales (mochila, buzo, zapatillas, polo y cuadernos) a los quintiles de mayor pobreza, con la meta de alcanzar al 100% de los estudiantes de educación básica regular para el año 2031.
El anuncio fue recibido con cautela por diversos especialistas. Hernán Ocampo y Jorge Roberto de Luise advirtieron que las medidas preventivas contra El Niño podrían ser insuficientes y que la velocidad de ejecución presupuestal será el verdadero indicador de éxito. Por su parte, el experto León Trahtemberg señaló que, aunque la inversión es positiva, el plan mantiene un enfoque tradicional. Trahtemberg sugirió que el avance real requiere otorgar mayor autonomía a los directores y docentes, reduciendo el control burocrático y los protocolos que, según su análisis, paralizan la innovación en las aulas.





