El presidente Javier Milei encabezó este lunes una reunión con su Gabinete en pleno en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada. El encuentro, que se extendió durante una hora y media, tuvo como ejes centrales la definición de la estrategia geopolítica respecto a la cuestión Malvinas y el análisis de la situación económica actual, todo ello en un momento clave previo a la presentación del Presupuesto 2027 y al inicio del debate sobre la reforma política en la Comisión del Senado.
En el ámbito económico, el mandatario fue tajante al ratificar la necesidad de profundizar el rumbo adoptado por su administración. Durante la reunión, Milei deslizó ante sus ministros que “al populismo no se le gana con más populismo”, una declaración que es interpretada como una señal clara de que el proyecto presupuestario, que será enviado al Congreso en las próximas horas, mantendrá una línea de fuerte ajuste sin grandes concesiones. El presidente instó a su equipo a proteger la reputación económica que Argentina ha reconstruido en los últimos años y advirtió sobre la importancia de “no dejarse psicopatear por el estatus quo”.
Asimismo, el jefe de Estado hizo hincapié en la urgencia de sostener la tendencia a la baja de la inflación y fomentar el crecimiento del salario real, factores que, según su visión, permitirán que el consumo interno continúe aumentando. Este tema del consumo ha sido recurrente en la agenda del mandatario, quien recientemente utilizó sus redes sociales para ironizar sobre los datos que indican una caída en el consumo, replicándolos mediante diversas imágenes. En este contexto económico, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se ha posicionado como la única voz disonante dentro del equipo, manifestando sus preocupaciones tanto en el ámbito privado como público sobre la falta de impacto positivo en la microeconomía.
En cuanto a la cuestión Malvinas, el Gobierno reafirmó su decisión de continuar con la línea de trabajo geopolítica actual. El punto central del debate fue el proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional, una iniciativa que el propio Milei había anunciado hace diez días en cadena nacional. Dicho proyecto contempla el endurecimiento de las penas para aquellas empresas que operen en la zona y la creación de una base militar en Tierra del Fuego. Si bien se esperaba que el proyecto fuera enviado al Congreso este lunes, el plazo se dilató para el correr de la semana, aunque aún no se ha precisado el día exacto.
Durante el cónclave, el canciller Pablo Quirno informó sobre las notificaciones realizadas a diversas empresas que operan en la zona y detalló las denuncias penales efectuadas en los últimos diez días. Además, se discutieron los pormenores del proyecto de ley que tomará estado parlamentario esta semana en la Cámara de Diputados. El Gobierno enfatizó la relevancia estratégica del Atlántico Sur, considerándolo uno de los enclaves mundiales más importantes para el flujo del comercio internacional en los años venideros.
Un punto llamativo de la reunión fue la mención de Milei a la situación interna del Reino Unido. El presidente aludió a los desafíos planteados por los líderes de Escocia, Irlanda del Norte y Gales, quienes han reivindicado su derecho a la autodeterminación y expresado su deseo de ingresar a la Unión Europea. Según fuentes asistentes al encuentro, el mandatario consideró que este escenario es favorable para Argentina, argumentando que “Inglaterra está en una crisis”.
De cara a la agenda legislativa, el Gobierno enfrenta tres frentes críticos: la ley de Soberanía Nacional, el Presupuesto 2027 y la reforma política. Se anticipa que estos proyectos requerirán de fuertes negociaciones, especialmente con los gobernadores aliados. Aunque no se prevén tratamientos express, el Ejecutivo se muestra más confiado respecto a la ley de Malvinas, creyendo que, por la naturaleza de la causa, contará con el apoyo de todo el arco político.
Para coordinar esta hoja de ruta, Milei programó una reunión esta tarde con legisladores de su espacio y un nuevo encuentro de la mesa política para mañana a las 13 horas. Este cónclave de lunes representa la tercera reunión consecutiva del presidente con todos sus ministros tras casi un mes de ausencia en la Casa Rosada, lugar que volvió a visitar el 24 de agosto después de permanecer recluido en Olivos y cumplir agenda en el exterior.
La reunión contó con la presencia del jefe de Gabinete, Diego Santilli; la secretaria general de Presidencia, Karina Milei; la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich; el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández; y los ministros Sandra Pettovello (Capital Humano), Pablo Quirno (Relaciones Exteriores), Mario Lugones (Salud), Luis Caputo (Economía) y Juan Bautista Mahiques (Justicia). También participaron Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, y el asesor presidencial Santiago Caputo.





