En un acto académico desarrollado en las instalaciones de la Universidad Franz Tamayo, se llevó a cabo la presentación oficial del libro titulado “Pensamiento político en el Oriente boliviano. Rectificaciones a la narrativa andinocentrista”. La obra, que busca profundizar en la historia intelectual de la región, contó con los comentarios especializados del doctor Juan Carlos Urenda, quien analizó los alcances y la relevancia del texto en el contexto actual.
El autor de la obra, Carlos Dabdoub Arrien, destacó que la publicación de este volumen fue posible gracias al apoyo desinteresado de diversas instituciones, resaltando específicamente la colaboración de la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE), además de los consejos brindados por un grupo de amigos cercanos. El libro se presenta como un esfuerzo de documentación y análisis sobre la evolución de las ideas políticas en los llanos orientales.
En cuanto a su base documental, el autor explicó que el texto se sustenta principalmente en dos fuentes fundamentales. La primera es la tesis desarrollada por Carlos Fernando Dabdoub Roda para obtener el grado académico de licenciatura en Derecho, bajo el título “Construcción del pensamiento político cruceño”. La segunda fuente de consulta fue el libro “Iyambae (sin dueño)”, obra de la autoría del propio Carlos Dabdoub Arrien.
Con una extensión de 645 páginas, el tratado no se limita a una simple enumeración de siglas, corrientes ideológicas, revoluciones o un listado de líderes políticos que hayan pasado por el Oriente boliviano desde el siglo XIX. Por el contrario, la obra se propone develar la riqueza de ideas, doctrinas y proyectos que surgieron en esta zona del país con una visión integral de nación. A través de este análisis, el autor busca refutar la falacia que sostiene que el apoyo de la Bolivia oriental al acontecer público nacional ha sido pobre o incipiente.
Uno de los puntos centrales del libro es la desvirtuación de conceptos prejuiciosos sobre la identidad regional. El autor hace referencia a la noción maléfica que sugiere que el "camba" solo se dedicó a descansar y soñar en una apacible hamaca, una visión que reduce la contribución regional a la pasividad. Para combatir esta idea, el texto recupera el aporte docto de Manfredo Kempff Mercado, quien respondió a dicha infamia mediante su célebre artículo titulado “El cruceño y las hamacas”.
La obra reconoce formalmente la contribución de los ciudadanos de Santa Cruz, Beni y Pando. Según el texto, estas regiones no solo construyeron por cuenta propia una sociedad y una región con identidad propia —basada en banderas como la libertad y la democracia—, sino que también promovieron y defendieron un pensamiento político autónomo. Este pensamiento, afirma el autor, terminó convirtiéndose posteriormente en políticas estatales que generaron cambios profundos para toda Bolivia.
Más allá de la recopilación de episodios históricos o la exaltación de las glorias de los antepasados, el libro plantea un objetivo educativo y cívico. Carlos Dabdoub Arrien hace un llamado directo a los docentes, estudiantes universitarios, así como a líderes y lideresas tanto de la política como de la sociedad civil, para que indaguen más profundamente en la investigación de estas cuestiones. El autor sostiene que este ejercicio de investigación es una vía fundamental para afianzar y perfeccionar la democracia boliviana, la cual describe como joven y endeble.
En este sentido, el autor utiliza la metáfora del “jisunú” para describir el propósito de su tratado, sugiriendo que la obra debe servir como un punto de partida o una base sólida para profundizar el estudio del pensamiento político en el oriente del país. El deseo final es que el libro contribuya al conocimiento de una parte de la historia boliviana que, según el autor, todavía se encuentra poco ilustrada.
Finalmente, la obra aspira a que el reconocimiento de los aportes de los líderes e instituciones del levante boliviano permita la construcción de una patria más equitativa y justa. El autor enfatiza la necesidad de avanzar hacia un modelo de país sin discriminaciones odiosas o rencorosas, que sea profundamente democrático, autonómico, moderno y universal.






