Francisco Bustamante, quien se desempeñó como subdirector de la Caja de Seguro Social (CSS), ha puesto sobre la mesa una propuesta económica orientada a mejorar la calidad de vida de los adultos mayores con menores ingresos. Durante su reciente intervención en el programa "Debate Abierto", transmitido por Telemetro, el exfuncionario planteó la posibilidad de incrementar la tasa del Impuesto a la Transferencia de Bienes Muebles y Servicios (ITBMS), elevándola del 7% actual al 8%.
El objetivo central de esta medida sería la generación de recursos financieros adicionales que permitan otorgar un aumento de 50 dólares mensuales a aquellos jubilados que actualmente reciben pensiones de hasta 300 dólares por mes. Según el análisis presentado por Bustamante, el incremento de un solo punto porcentual en el impuesto al consumo podría traducirse en una recaudación estimada de aproximadamente 115 millones de dólares anuales para el Estado.
Al desglosar los costos de la medida, el exsubdirector de la CSS explicó que el monto necesario para cubrir el aumento de 50 dólares dirigidos específicamente al grupo de jubilados que perciben 300 dólares o menos representaría una inversión menor a los 50 millones de dólares por año. De esta manera, la recaudación proyectada no solo cubriría la totalidad del incremento en las pensiones, sino que además dejaría un excedente significativo que permitiría la creación de reservas financieras para hacer frente a necesidades futuras del sistema.
Bustamante fue consciente de que una medida de este tipo implica una mayor carga económica para los consumidores finales. No obstante, defendió que el incremento del ITBMS es una alternativa viable para que el Estado cuente con una fuente de financiamiento específica y dedicada a atender la situación económica precaria de los adultos mayores. Bajo esta premisa, el exfuncionario argumentó que elevar el impuesto al 8% sería una forma tangible en la que la sociedad en su conjunto podría asumir una parte de la responsabilidad frente a la crisis que atraviesan las pensiones.
Más allá de la cifra técnica, Bustamante subrayó que la discusión sobre el financiamiento de la seguridad social debe trascender el ámbito estrictamente político. Para el exsubdirector, el debate no debe limitarse a pugnas partidarias, sino que debe centrarse en un análisis serio sobre la distribución de los recursos públicos para responder a las necesidades reales de la población.
En este sentido, instó a que el diálogo se amplíe e involucre a diversos sectores organizados de la sociedad. Entre los actores que, a su juicio, deberían participar activamente en esta discusión, mencionó a los trabajadores, los profesionales y los diferentes partidos políticos. Consideró fundamental que estos grupos debatan y acuerden la mejor manera de financiar las medidas destinadas a beneficiar a los jubilados.
Asimismo, el exfuncionario cuestionó la efectividad de algunas de las propuestas que se discuten actualmente para ayudar a los adultos mayores, señalando que es necesario evaluar si estas iniciativas realmente resuelven el problema de fondo o si son solo medidas paliativas. Bustamante insistió enfáticamente en que cualquier proyecto o iniciativa que busque mejorar los ingresos de los pensionados debe estar respaldado por una fuente de financiamiento que sea sostenible en el tiempo.
Esta propuesta surge en un contexto de intensa discusión nacional sobre la situación económica de los jubilados y la búsqueda de alternativas para elevar los ingresos de quienes reciben las pensiones más bajas. El debate cobra especial relevancia mientras se espera la decisión final del presidente de la República respecto al Proyecto de Ley 491, quien deberá determinar si veta o sanciona dicha legislación.


