El ministro para la Educación, Héctor Rodríguez, participó este sábado en el programa "El Sofá de Laiguana.tv", conducido por el periodista y escritor Ernesto J. Navarro. Durante la entrevista, el funcionario analizó la situación actual del sistema educativo nacional y los retos que enfrenta la cartera que lidera, especialmente ante el inicio del nuevo año escolar programado para el próximo lunes 14 de septiembre.
Durante su intervención, Rodríguez reflexionó sobre los cambios estructurales y sociales que han afectado la educación en el país. El ministro señaló que factores externos y sociales influyen directamente en el entorno escolar, mencionando que los eventos ocurridos el 3 de enero y el impacto de dos sismos han modificado diversas dinámicas. Asimismo, estableció una comparación entre su gestión actual y su periodo anterior como ministro, el cual culminó en el año 2014.
Según el funcionario, su primera etapa al frente del ministerio coincidió con una fase de bonanza económica, periodo en el cual el Estado tuvo la capacidad de construir 300 escuelas nuevas, entregar 40 millones de libros en un solo año y distribuir 3 millones de computadoras Canaima. Rodríguez destacó que, en aquel entonces, Venezuela contaba con el maestro mejor pagado de América Latina. No obstante, al regresar al cargo hace dos años, se encontró con un escenario drásticamente distinto, afectado por las dificultades económicas derivadas de las sanciones y el bloqueo.
Ante la complejidad del escenario actual, el ministro afirmó que la educación en Venezuela atraviesa una situación sumamente difícil, aunque subrayó que este es un fenómeno que también afecta a nivel mundial. Rodríguez hizo un llamado a asumir la recuperación del sistema como una tarea colectiva, enfatizando que la responsabilidad de la escuela debe estar respaldada por el acompañamiento de la familia, los medios de comunicación y la comunidad para poder avanzar.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la recuperación de la matrícula estudiantil. El ministro informó que recibieron el ministerio con 5 millones y medio de estudiantes, mientras que las estimaciones, tras cruzar datos de migración, indican que existen cerca de 7 millones de personas en edad escolar en el país. Rodríguez detalló que en los últimos dos años escolares se ha logrado un incremento progresivo: primero se incorporaron cerca de 300.000 estudiantes y, en el segundo año, más de 70.000 adicionales, alcanzando actualmente una cifra de 6 millones 9.000 alumnos.
En cuanto a la disponibilidad de personal docente, el ministro fue contundente al responder que en Venezuela no falta cantidad de profesores, sino que existe un problema estructural relacionado con la especialidad. Explicó que, a raíz de una decisión tomada en 1988, se estableció que la maestra integral o normalista solo podía impartir clases en primaria, mientras que para el preescolar y el bachillerato se requería un profesor especialista en el área. Rodríguez señaló que esta medida no fue acompañada por un ajuste en la formación universitaria, lo que resultó en que las universidades siguieran graduando un 80% de maestros integrales y solo un 20% de especialistas.
Esta disparidad generó un déficit de profesores especialistas que el ministerio ha intentado reducir. Rodríguez informó que el déficit inicial era de 65.000 docentes; el año pasado se redujo a 25.000 y, para el presente año, la cifra ha bajado a 13.000. Para solventar esto, el ministerio ha establecido alianzas con 56 universidades que imparten la carrera de educación, las cuales cuentan con 130.000 estudiantes de pregrado. El objetivo es adaptar la formación y la cantidad de egresados según las necesidades territoriales y las proyecciones de jubilación.
Finalmente, el ministro analizó la nómina docente para demostrar que no hay un déficit numérico. Explicó que, para atender a 7 millones de estudiantes con un promedio de 20 alumnos por docente, se necesitarían 350.000 maestros. Actualmente, la nómina nacional cuenta con 440.000 docentes (tras una reducción desde los 550.000 de hace dos años), a los que se suman 50.000 en nóminas estatales y municipales, además del personal de escuelas privadas y subsidiadas. Para Rodríguez, la situación actual no es un problema de cantidad, sino de orden y especialidad.
La entrevista concluyó con menciones al programa de recuperación de infraestructuras educativas, especialmente en aquellas escuelas afectadas por los sismos, así como la implementación de nuevas tecnologías en el aula.






