ÚLTIMA HORA

Cobertura 24 h · Redacción propia · miércoles, 28 de octubre de 2026 · App oficial en Google Play

Menú

Halloween 2026 en Chile: La convivencia entre la celebración lúdica y el feriado religioso

A Halloween 2026 en Chile le restan pocos días, ya que la fecha cae, como cada año, el sábado 31 de octubre. Ese día es feriado legal en el país, pero no por Halloween: corresponde al Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, establecido para conmemorar la Reforma Protestante de 1517. La coincidencia de calendario ha hecho que ambas celebraciones convivan, una religiosa y solemne, la otra lúdica y masiva entre niños y jóvenes. En las calles y barrios residenciales de ciudades como Santiago, la jornada se vive con niños disfrazados que recorren casas preguntando «¿dulce o truco?», una costumbre

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Halloween 2026 en Chile: La convivencia entre la celebración lúdica y el feriado religioso

La llegada de Halloween 2026 en Chile se encuentra a pocos días de distancia, ya que la fecha, como sucede anualmente, caerá el sábado 31 de octubre. Para la población chilena, este día representa una jornada de feriado legal, aunque es fundamental precisar que dicho descanso no está vinculado a la celebración de Halloween. En realidad, la fecha corresponde al Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, una efeméride establecida específicamente para conmemorar la Reforma Protestante ocurrida en el año 1517.

Esta coincidencia en el calendario ha permitido que, con el paso del tiempo, dos tipos de celebraciones muy distintas convivan en el espacio público y privado. Por un lado, se encuentra una jornada de carácter religioso y solemne, dedicada a la reflexión y la fe; por el otro, se despliega una festividad lúdica y masiva que atrae principalmente a niños y jóvenes, quienes transforman el entorno urbano en un escenario de fantasía.

En las calles y en los diversos barrios residenciales de ciudades como Santiago, la jornada se manifiesta a través de la presencia de niños disfrazados que recorren las viviendas realizando la tradicional pregunta «¿dulce o truco?». Esta costumbre ha adquirido una dimensión organizativa en ciertas comunas, tales como Providencia y Las Condes, donde se implementan medidas de seguridad que incluyen el cierre de calles al tráfico vehicular, permitiendo así que los menores de edad puedan participar de la actividad en un entorno protegido. El espíritu festivo se extiende también a los establecimientos educacionales, donde colegios y jardines infantiles organizan actividades temáticas, mientras que numerosas familias optan por decorar las fachadas de sus hogares con elementos característicos como calabazas, luces de color naranja y figuras de fantasmas.

Desde una perspectiva económica, el comercio nacional ha reforzado la importancia de esta fecha desde hace más de dos décadas. Tanto supermercados como diversas tiendas minoristas destinan espacios significativos para la venta de disfraces, dulces y adornos alusivos semanas antes del 31 de octubre. Este fenómeno comercial se consolidó en Chile durante la década de los 90, impulsado principalmente por la influencia de series, películas y el creciente auge del merchandising estadounidense que llegó al mercado local.

Para comprender la naturaleza de esta fiesta, es necesario remontarse a sus orígenes. Halloween tiene sus raíces en la cultura de los celtas, quienes hace más de 3.000 años habitaban las regiones de Europa occidental y oriental. Ellos celebraban el año nuevo con la fiesta de Samhain, la cual marcaba el final de las cosechas. Según sus creencias, esa noche era el momento en que los espíritus de los muertos podían recorrer la tierra. A través de los siglos, esta tradición fue fusionándose con celebraciones cristianas y con la práctica medieval de solicitar comida a cambio de rezos por los difuntos, lo que constituye el antecedente directo de la actual costumbre del «dulce o truco».

En cuanto a su implantación en el territorio chileno, la fiesta de Halloween hizo su aparición oficial recién en el año 1979. En aquella ocasión, la embajada de Estados Unidos organizó la primera celebración oficial en el país, evento que contó con la asistencia de figuras del ámbito público y ciudadanos extranjeros. Durante la década de los 80, la festividad mantuvo un perfil restringido, limitándose mayoritariamente a los colegios internacionales y a fiestas privadas realizadas en discotecas de Santiago.

No fue sino hasta la década de los 90 cuando Halloween logró masificarse entre la población general. Este proceso de expansión fue impulsado por la fuerte presencia de la televisión y el cine, sumado al creciente desarrollo del comercio asociado a la fecha, lo que permitió que la celebración pasara de ser un evento exclusivo de ciertos sectores a una actividad ampliamente difundida en todo el país.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

Cobertura en Video