Con la proximidad de las celebraciones de Fiestas Patrias 2026, el sector empresarial en Chile ha iniciado la implementación de estrategias operativas diseñadas para garantizar la continuidad de la atención al cliente. El objetivo principal es mantener el seguimiento y la gestión comercial durante los días en que las actividades presenciales se ven limitadas por el calendario festivo, en un contexto marcado por un crecimiento sostenido de las transacciones electrónicas.
El marco legal para estas fechas establece que el 18 y 19 de septiembre son feriados obligatorios e irrenunciables para el sector del comercio. No obstante, la legislación vigente contempla una serie de excepciones que permiten la operatividad de ciertos rubros, tales como los restaurantes, los servicios de entretenimiento y las farmacias de urgencia. A esta configuración se suma una variable legislativa adicional, ya que el Congreso Nacional mantiene en discusión un proyecto de ley que busca incorporar el jueves 17 de septiembre como un nuevo día feriado, lo que extendería el periodo de inactividad presencial para gran parte de los negocios.
Este escenario de cierre físico coincide con una tendencia clara en el comportamiento del consumo. Según los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), existe una brecha notable entre el desempeño del comercio tradicional y el canal digital. El Índice de Comercio Electrónico Minorista (ICEM) ha mostrado un dinamismo significativo, registrando un crecimiento interanual del 14,8% durante el mes de julio de 2026, luego de haber experimentado un alza del 10,9% en junio.
Al analizar el comportamiento acumulado en lo que va del año, el indicador de ventas digitales muestra un incremento del 15,2%. Esta cifra contrasta drásticamente con la realidad del comercio presencial, ya que el Índice de Actividad del Comercio presentó una variación interanual negativa del -0,2% en julio. Esta divergencia estadística subraya la importancia estratégica de los canales digitales, los cuales adquieren un rol protagónico cuando la atención física disminuye o se interrumpe completamente.
Para los consumidores, la digitalización no se limita exclusivamente al acto de la compra. Los canales electrónicos se han convertido en herramientas fundamentales para realizar consultas, solicitar información detallada sobre productos, comparar diversas alternativas de mercado o iniciar procesos de adquisición durante los días festivos, independientemente de si la tienda física se encuentra cerrada.
Sobre este punto, Matías Concha, CEO de IMPULSA Suite, enfatiza que el reto actual para las empresas trasciende la meta de vender antes del inicio del feriado. Según el ejecutivo, el verdadero desafío radica en evitar que las oportunidades comerciales se detengan debido a la falta de respuesta, cotizaciones pendientes o la ausencia de seguimiento. En este sentido, Concha sostiene que la automatización es la herramienta clave para permitir que parte del proceso comercial continúe operando de manera autónoma, incluso mientras los equipos de trabajo se encuentran en su periodo de descanso.
Entre las funciones específicas que las empresas están programando para estos periodos se encuentra la gestión automatizada de consultas, la generación de pedidos, la recuperación de clientes potenciales y el seguimiento comercial. Asimismo, se están diseñando flujos de contacto programados para ejecutarse inmediatamente después del cierre del periodo festivo.
El CEO de IMPULSA Suite añade que las Fiestas Patrias obligan a las organizaciones a realizar un análisis exhaustivo de su proceso comercial de punta a punta. Concha argumenta que el cierre físico de un negocio durante uno o dos días no implica que la demanda de los consumidores desaparezca. Por el contrario, el cliente mantiene su intención de preguntar, comparar y comprar, lo que posiciona en una ventaja competitiva a aquellas empresas que han implementado procesos automatizados para capturar dichas oportunidades en tiempo real.
En conclusión, la preparación de las empresas chilenas para este ciclo festivo se centra en la organización de los procesos comerciales digitales. La estrategia consiste en dejar programadas las acciones necesarias para que la operatividad no se detenga y se pueda retomar la gestión humana de manera eficiente una vez finalizados los días feriados.





