La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), en su rol de ente regulador del sistema financiero, ha procedido a la clausura del local donde operaban dos empresas dedicadas a la captación ilegal de fondos del público. Esta medida responde a la detección de actividades que contravienen las normativas vigentes, las cuales prohíben estrictamente que cualquier entidad o persona reciba dinero de terceros bajo cualquier modalidad sin contar previamente con la autorización expresa de dicha institución.
Los hechos se centran en el accionar de dos firmas identificadas como Yonda & Grupo Huaraca E.I.R.L., conocida comercialmente como “Yonda”, y Osma Soluciones Estratégicas E.I.R.L., denominada “Osma Perú”. Ambas compañías tenían su centro de operaciones en un mismo inmueble ubicado en la avenida Javier Prado N.º 228, específicamente en el Departamento N.º 201, situado en el distrito de San Isidro.
Según la investigación realizada por el regulador, el modus operandi de estas organizaciones consistía en la captación de los ahorros de los ciudadanos a través de instrumentos denominados “contratos de mutuo”. Mediante este esquema, las empresas prometían a los inversionistas el pago de tasas de intereses fijas y mensuales, asegurando además la restitución total del capital invertido una vez finalizado el plazo establecido en el contrato. Este tipo de promesas atrajeron a ciudadanos que buscaban rentabilidades superiores a las ofrecidas por el sistema financiero formal.
La SBS ha revelado que existía una vinculación estrecha y coordinada entre ambas firmas para optimizar la captación de fondos. De acuerdo con la información recabada, “Osma Perú” cumplía la función de captador y referente, redirigiendo a los clientes potenciales hacia “Yonda”. Esta última era la entidad encargada de recibir efectivamente el dinero de los ciudadanos. A cambio de esta gestión de referenciación, “Yonda” pagaba una comisión a “Osma Perú”, consolidando así una red de captación informal.
Es importante destacar que la clausura no fue una acción aislada o repentina. El regulador señala que previamente se habían efectuado diversos requerimientos a los representantes de ambas empresas, instándolos formalmente a que se abstuvieran de realizar actividades de intermediación financiera informal. A pesar de estas advertencias y de los mandatos formulados por la autoridad, se verificó que las firmas continuaron operando en el local de San Isidro, atendiendo al público y recibiendo dinero bajo la promesa de altos intereses.
Este desacatamiento reiterado a las órdenes de la SBS llevó a la autoridad a tomar medidas más drásticas. Además de la clausura física del establecimiento, la Superintendencia ha interpuesto una denuncia penal ante el Ministerio Público contra los representantes legales de Yonda & Grupo Huaraca E.I.R.L. y Osma Soluciones Estratégicas E.I.R.L. Las imputaciones penales se basan en dos delitos específicos: intermediación financiera no autorizada, debido a la captación de ahorros sin permiso legal, y desobediencia y resistencia a la autoridad, por haber ignorado las órdenes previas del regulador.
Ante este escenario, la SBS ha emitido un llamado urgente y preventivo a toda la ciudadanía. La institución invoca al público a informarse adecuadamente antes de entregar sus ahorros a cualquier entidad. Se recomienda tomar todas las previsiones del caso y verificar la autorización correspondiente al momento de decidir dónde ahorrar o invertir su dinero, con el fin de evitar caer en esquemas de captación ilegal que ponen en riesgo el patrimonio personal.






