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Editoras musicales demandan a Anthropic por usar obras protegidas para entrenar a Claude

Gravadoras acusam a desenvolvedora de usar letras protegidas no treinamento de IA e pedem indenização por suposta violação autoral

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Editoras musicales demandan a Anthropic por usar obras protegidas para entrenar a Claude

Anthropic, la compañía responsable del desarrollo de la inteligencia artificial Claude, se enfrenta a una nueva disputa judicial centrada en la intersección entre la tecnología generativa y los derechos de autor. En esta ocasión, diversas editoras musicales vinculadas a gigantes de la industria como Sony Music Publishing y Warner Chappell han presentado una demanda acusando a la empresa de utilizar composiciones musicales sin la debida autorización para el entrenamiento de su modelo de IA.

El conflicto legal no se limita a una acusación general, sino que aborda cuestiones específicas y detalladas. Entre los puntos centrales de la disputa se encuentran la procedencia de los archivos utilizados durante la fase de entrenamiento y la presunta capacidad de Claude para generar resultados que contienen copias de letras de canciones protegidas. Ante estas acusaciones, Anthropic ha manifestado su desacuerdo con los señalamientos y ha asegurado que tiene la intención de defender su posición y sus procesos ante los tribunales.

Es importante precisar que, aunque el caso suele resumirse mediáticamente como una acción emprendida por "Sony y Warner", los demandantes son específicamente editoras musicales y no las gravadoras responsables de los artistas. La lista de entidades que impulsan el proceso legal incluye a Sony Music Publishing (EE. UU.), Warner Chappell Music, EMI April Music y EMI Blackwood Music.

En términos económicos, las implicaciones de este proceso son considerables. La demanda solicita una indemnización que podría alcanzar los 150.000 dólares por cada obra que sea considerada violada. Debido a que la acción legal involucra decenas de miles de canciones, el monto total de la compensación económica podría ascender a miles de millones de dólares. Además de la compensación financiera, las editoras han solicitado medidas legales para impedir que se produzcan nuevas violaciones de derechos de autor en el futuro.

Según el argumento presentado por las editoras, Anthropic habría obtenido letras y partituras de canciones protegidas a través de diversas fuentes en internet. El proceso señala específicamente el uso de sitios y bibliotecas digitales consideradas piratas, mencionando explícitamente plataformas como LibGen y PiLiMi como fuentes de donde se habría extraído el material.

Para ilustrar la magnitud de la presunta infracción, la demanda adjunta ejemplos de canciones clásicas y exitosas que habrían sido utilizadas. Entre ellas se encuentran "Ain’t No Mountain High Enough", interpretada por Marvin Gaye y Tammi Terrell; el éxito navideño "All I Want for Christmas Is You" de Mariah Carey; "Eye of the Tiger" de la banda Survivor, y "Livin’ on a Prayer" de Bon Jovi.

La postura de las empresas demandantes es que estas obras fueron integradas en el entrenamiento de Claude, lo que permitiría que la inteligencia artificial reproduzca fragmentos que son muy similares o incluso idénticos a las letras originales. Asimismo, acusan a Anthropic de haber retirado o alterado la información que identificaba a los autores y a los propietarios legítimos de los derechos de las obras utilizadas.

El caso se desarrolla en un contexto legal complejo en los Estados Unidos. Actualmente, el organismo encargado de los derechos de autor en dicho país sostiene que únicamente las creaciones realizadas por seres humanos pueden recibir una protección completa de copyright. Bajo este criterio, cualquier contenido generado íntegramente por una inteligencia artificial podría carecer de dicha protección. No obstante, la situación varía cuando existe una intervención humana; si una persona modifica, selecciona u organiza el material producido por la IA de manera creativa, esas partes específicas podrían ser protegidas.

Sin embargo, el núcleo de este conflicto es distinto, ya que se centra en el uso de obras protegidas para alimentar el entrenamiento de la tecnología. En Estados Unidos y en la mayor parte del mundo, todavía no existe una normativa única y clara que regule este tipo de uso de datos para la IA. En el proceso de Sony y Warner, la discusión no gira en torno a si el chatbot Claude funciona como un generador de canciones completas, sino específicamente sobre el hecho de que obras protegidas habrían sido utilizadas para desarrollar la tecnología subyacente.

Este proceso es solo una pieza más de un conjunto de disputas judiciales que buscan definir los límites legales de la IA generativa. De hecho, Anthropic ya enfrenta otra acción legal similar presentada por otras editoras musicales, entre las que destacan Concord Music Group, Universal Music Publishing Group y ABKCO. Las decisiones judiciales recientes sugieren que es improbable que exista una única respuesta definitiva para todos los casos, reflejando la complejidad de adaptar las leyes de propiedad intelectual a la era de la inteligencia artificial.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

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