La comunidad profesional y la sociedad en general se encuentran conmocionadas tras conocerse el testimonio directo de Jennifer Brenes, la médica veterinaria que fue víctima de una brutal agresión el pasado miércoles en la zona de Cartago. A través de un video difundido por el Colegio de Veterinarios, la profesional habló por primera vez desde que sufrió el ataque, compartiendo no solo su dolor físico, sino también una profunda reflexión sobre el clima de inseguridad y agresividad que impera actualmente en el país.
Los hechos que han generado indignación ocurrieron el miércoles pasado en el interior de su propia clínica veterinaria, la cual se encuentra ubicada en la localidad de Guadalupe de Cartago. Según los reportes y la evidencia difundida, Brenes se encontraba desempeñando sus labores habituales en el área de recepción de su negocio cuando fue sorprendida por la irrupción de un sujeto identificado con el apellido Sosa. El agresor ingresó al establecimiento portando un martillo en la mano, herramienta que utilizó para arremeter violentamente contra la veterinaria, propinándole diversos golpes en la zona de la cabeza.
La gravedad de la agresión fue inmediata. Debido a la fuerza y la naturaleza del objeto utilizado en el ataque, Jennifer Brenes sufrió una fractura en su cráneo, una lesión severa que puso en riesgo su integridad física y requirió atención médica urgente. Tras el incidente, la profesional fue trasladada al Hospital Max Peralta, donde permaneció internada bajo observación y tratamiento médico especializado desde el miércoles hasta la mañana de este viernes, momento en el cual los facultativos determinaron que su estado permitía darle el alta médica para continuar su recuperación en el hogar.
En el video compartido por el Colegio de Veterinarios, se observa a una Jennifer Brenes visiblemente afectada y conmovida. La médica, quien no pudo contener las lágrimas al recordar el suceso y reflexionar sobre su situación, utilizó este espacio para convertir su tragedia personal en un mensaje de concienciación social. Con un tono de vulnerabilidad pero con firmeza en su postura, Brenes lanzó un llamado desesperado para que cese la violencia que se vive en el territorio nacional.
"Como mujer y profesional, quiero hacer un llamado de alto a la violencia que se vive en el país; la violencia solo produce dolor", señaló la veterinaria durante su intervención. Estas palabras subrayan la perspectiva de una víctima que, a pesar de haber enfrentado una situación traumática dentro de su propio lugar de trabajo, busca enfatizar que el camino de la agresión no deja más resultado que el sufrimiento, afectando tanto a quienes la padecen como al tejido social en su conjunto.
El caso ha puesto de relieve la vulnerabilidad de los profesionales que operan sus propios negocios, en este caso una clínica veterinaria, donde el espacio de trabajo se convirtió repentinamente en el escenario de un crimen violento. La difusión del video por parte del Colegio de Veterinarios busca no solo dar visibilidad al estado de salud de su colega, sino también respaldar el mensaje de paz y respeto que Brenes intenta transmitir a toda la ciudadanía.
Actualmente, la veterinaria ya se encuentra en su casa, iniciando el proceso de recuperación física y psicológica tras haber superado la etapa crítica de hospitalización por la fractura craneal. Mientras el país procesa la crudeza de las imágenes de la agresión que trascendieron el jueves, el testimonio de Jennifer Brenes queda como un recordatorio doloroso de la necesidad urgente de encontrar mecanismos no violentos para la resolución de conflictos.
La historia de Jennifer Brenes, desde el momento del ataque en Guadalupe de Cartago hasta su salida del Hospital Max Peralta, refleja una trayectoria de dolor que ahora se transforma en una petición pública de paz. Su llamado como mujer y como profesional resuena en una sociedad que observa con preocupación cómo actos de violencia extrema, como el uso de un martillo para agredir a una persona en su centro de labores, se vuelven noticias recurrentes.






