La ciudad de David, ubicada en la provincia de Chiriquí, amaneció este miércoles enfrentando las graves secuelas de un incendio que ha impactado profundamente una de las zonas de mayor dinamismo comercial de la localidad. El siniestro no solo ha dejado una estela de destrucción material, sino que ha generado una situación de vulnerabilidad económica para decenas de trabajadores y comerciantes que dependen directamente de la actividad en este sector.
De acuerdo con las estimaciones preliminares realizadas tras el incidente, el impacto financiero es considerable. Se calcula que las pérdidas económicas ocasionadas por el fuego podrían superar la cifra de los 5 millones de dólares. La magnitud del desastre se refleja en la infraestructura afectada: el incendio destruyó completamente dos locales comerciales y provocó daños diversos en otros ocho establecimientos aledaños, alterando la operatividad de la zona.
En medio de la devastación, los propietarios de los negocios afectados intentan asimilar la pérdida y planificar la recuperación de sus activos. Aliscae Guadalupe, dueño de uno de los locales impactados, expresó la resiliencia necesaria para enfrentar este escenario. “Aquí estamos, tratando de darle la cara a la vida nuevamente y echar para delante porque no nos queda de otra”, manifestó Guadalupe. El propietario detalló que, aunque su establecimiento no fue consumido totalmente por las llamas, sufrió afectaciones significativas debido a la inhalación de humo, el agua utilizada durante las labores de extinción y los boquetes que debieron ser abiertos en el techo para combatir el fuego; no obstante, señaló que el resto de sus instalaciones se mantienen en condiciones.
Mientras la zona permanece cerrada al tránsito y al comercio, el ambiente es de incertidumbre. Empresarios, empleados y comerciantes informales que operan en las inmediaciones se encuentran intentando dimensionar el impacto real que deja el incendio y cuáles serán las consecuencias a mediano plazo para la actividad económica del sector, que es vital para la economía local de David.
El factor humano es uno de los puntos más críticos de esta emergencia. Diversos trabajadores manifestaron su profunda preocupación y tristeza, ya que el siniestro no representa únicamente una pérdida de materiales y mercancías, sino que pone en duda la continuidad de sus puestos de trabajo. Existe una incertidumbre generalizada sobre la estabilidad laboral y el impacto directo que esta emergencia tendrá en las familias que dependen exclusivamente de estos ingresos para su sustento diario.
Edelka Contreras, colaboradora de uno de los locales que fueron incendiados, compartió un sentimiento de resignación y gratitud ante la ausencia de tragedias personales. “Es muy difícil, pero hay que dar gracias a Dios de que a nadie le pasó nada”, aseguró Contreras, destacando que, a pesar del golpe económico, la integridad física de las personas fue preservada.
Se estima que la cifra de personas afectadas ascienda a cerca de un centenar, contabilizando tanto a los trabajadores directos de los almacenes como a aquellos colaboradores indirectos que forman parte de la cadena comercial de la zona.
En cuanto a las acciones de respuesta, este miércoles las unidades del Cuerpo de Bomberos de Chiriquí iniciaron formalmente las labores de mitigación y la remoción de escombros en el área afectada. Estas tareas son fundamentales y obligatorias para garantizar la seguridad del sitio antes de proceder con las investigaciones técnicas que permitan determinar con precisión las causas que originaron el fuego.
Catalino Rodríguez, representante del Cuerpo de Bomberos de Chiriquí, enfatizó la importancia de la fortaleza mental y la preparación para superar este evento. ”Prepararnos más que nada y ser capaces de enfrentar esta catástrofe, recordando que el primer pie de fuerzas son los trabajadores, los empleados de los almacenes, dentro de estas estructuras”, destacó Rodríguez.
Se prevé que las labores de limpieza, remoción de restos y aseguramiento del área por parte de los bomberos podrían extenderse durante aproximadamente dos días más. Una vez que se garantice que la zona es segura y que los escombros han sido retirados, se procederá a liberar el área para que los afectados puedan evaluar los daños finales y las autoridades completen el peritaje correspondiente.
Con información de Darío Fernández y Demetrio Ábrego.





