La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, conmemoró su segundo año al frente del Ejecutivo Federal con un mensaje emitido desde Palacio Nacional que, según diversos análisis, estuvo diseñado bajo una estrategia de cautela. El discurso, que se prolongó durante poco más de una hora, se centró en tres ejes fundamentales: la promoción de los avances de su administración, la evitación de temas polémicos y un llamado explícito a la cohesión interna del partido Morena ante los retos electorales de 2027.
Analistas han calificado la alocución como un mensaje "conservador" o "cuidado". El objetivo primordial de esta postura parece haber sido blindar la agenda gubernamental y asegurar un arranque fluido del segundo tercio de su mandato, el próximo 1 de octubre, evitando que conflictos externos, como las acusaciones del Gobierno de Estados Unidos contra figuras políticas mexicanas, distrajeran la atención de los logros presentados. No obstante, especialistas advierten que, a pesar de la omisión deliberada de puntos críticos, dichos problemas persisten y seguirán representando obstáculos para su gestión.
Durante la mayor parte de su intervención, Sheinbaum se enfocó en enumerar acciones en rubros de economía, educación, política social, obras públicas y seguridad. Entre los datos destacados, la mandataria señaló que la inversión extranjera directa alcanzó los 35.000 millones de dólares durante el primer semestre del año. Asimismo, detalló el despliegue de becas educativas que abarcan desde el nivel primaria hasta el posgrado y resaltó el avance de los trenes en construcción, haciendo especial énfasis en el funcionamiento del Tren Maya, obra emblemática del sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
Al respecto, Gustavo López Montiel, profesor del Tecnológico de Monterrey, señaló que esta enumeración busca resaltar la continuidad de la "cuarta transformación". Según López Montiel, la presidenta intentó generar la menor cantidad de fricciones posibles, centrándose en logros que, en sentido estricto, forman parte de un proceso iniciado en la administración anterior y no solo del último año.
En materia de seguridad, Sheinbaum afirmó que se ha registrado una disminución del 51 % en la incidencia de homicidios dolosos bajo su gestión. Si bien cifras oficiales confirman un decremento nacional, expertos subrayan que esta tendencia no es uniforme en todos los estados y que México mantiene una de las tasas de homicidios más altas de América Latina. Llama la atención que la presidenta omitió mencionar el incremento de la violencia en Sinaloa tras la captura de Ismael “el Mayo” Zambada en Estados Unidos, así como la crisis de personas desaparecidas, que ya supera las 130.000 según el registro nacional.
Sobre la relación bilateral con Estados Unidos, la mandataria reconoció la existencia de “dificultades”, aunque enfatizó que su Gobierno busca el entendimiento basándose en la cooperación y no en la subordinación. “México es un país soberano y la soberanía no se negocia, no se entrega y no se comparte”, sentenció. Sin embargo, analistas como Juan Ortiz lamentaron la falta de un pronunciamiento más contundente respecto a las acusaciones del Departamento de Justicia contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios, un tema que Sheinbaum había calificado previamente como un acto de “injerencia”.
El discurso evitó otros puntos de tensión con Washington, tales como las afirmaciones de funcionarios estadounidenses sobre el control de los carteles en el país, las propuestas de Donald Trump para realizar operativos contra narcotraficantes en territorio mexicano y las actividades de la CIA. En contraste, Sheinbaum dedicó un espacio a la migración, describiendo como uno de los aspectos “más dolorosos” el trato a los inmigrantes mexicanos, mencionando la muerte de al menos 17 personas bajo custodia o en operativos del ICE, asegurando que su Gobierno sigue atento a las denuncias presentadas.
Finalmente, la presidenta envió mensajes políticos directos a los integrantes de su Gobierno y al movimiento de la "cuarta transformación". En un primer momento, exigió que los servidores públicos actúen con “profunda responsabilidad, sencillez y humildad”, en lo que se interpretó como una crítica a los lujos exhibidos por algunos políticos de Morena y familiares del expresidente López Obrador.
Para cerrar, Sheinbaum hizo un llamado a la unidad, asegurando que no existen divisiones ni rompimientos dentro del proyecto. Para los analistas, este mensaje busca evitar escándalos y peleas internas de cara a las elecciones de 2027, donde se renovará la Cámara de Diputados y 17 gubernaturas. El objetivo estratégico de Morena es retener su mayoría calificada y evitar la pérdida de gobiernos estatales, como el de Sinaloa, en un contexto de desgaste provocado por señalamientos de "narcopolítica".





