La diputada de la Coalición Agenda Ciudadana, Claudia Dobles, ha manifestado un rechazo categórico ante la reciente publicación realizada en redes sociales por la legisladora del Partido Pueblo Soberano (PPSO), Nayuribe Guadamuz. El centro de la controversia radica en que Guadamuz compartió un contenido en el cual avalaba una agresión física directa contra el exdiputado del Frente Amplio (FA), Ariel Robles.
Para la diputada Dobles, el hecho de que personas que ocupan cargos públicos emitan mensajes que puedan interpretarse como llamados al odio o a la agresión es una situación "peligrosísima". La legisladora fundamentó su postura señalando que las palabras de quienes ostentan una representación pública poseen un peso significativo en la sociedad, lo que incrementa la responsabilidad sobre el contenido que difunden.
En sus declaraciones, Dobles fue enfática al señalar que no es aceptable normalizar ningún tipo de incitación a la violencia, ya sea a través de agresiones físicas o mediante discursos de odio. "No se puede normalizar ningún tipo de llamado a la violencia ni a la agresión física ni llamados de odio", afirmó la diputada, quien aprovechó el espacio para expresar su solidaridad con el exlegislador Ariel Robles.
La preocupación de la diputada de la Coalición Agenda Ciudadana se centra en las posibles repercusiones materiales de este tipo de retórica. Dobles advirtió que mensajes de esta naturaleza pueden tener consecuencias graves, ya que existe la posibilidad de que un tercero interprete las palabras de una figura política como una autorización o una legitimación para ejecutar actos violentos contra la persona señalada.
"Esto es peligrosísimo, sobre todo si vienen llamados de odio por parte de personas en cargos públicos porque sus palabras tienen peso y solo se necesita una persona que considera que esto legitima tomar una acción para que tengamos un desastre que lamentar", señaló Dobles, subrayando el riesgo latente cuando el discurso político cruza la línea hacia la incitación a la violencia.
Asimismo, la legisladora hizo un llamado urgente a recuperar el respeto dentro del debate político nacional. Dobles resaltó que, en el contexto actual, donde Costa Rica enfrenta un incremento sostenido en los niveles de violencia, resulta contraproducente que los poderes de la República fomenten la división. "Nuestro debate público requiere firmeza, pero respeto. En un momento en donde Costa Rica está viviendo una ola de violencia, lo último que necesitamos es a poderes de la República incitando odio, división y más violencia", sostuvo.
El origen de esta polémica se remonta a una publicación en la red social Facebook realizada por la diputada Nayuribe Guadamuz. En dicho post, Guadamuz etiquetó directamente a Ariel Robles en un mensaje donde se deseaba que alguien lo golpeara y, específicamente, que le "reventara el marco de hocico".
Ante esta situación, Ariel Robles denunció públicamente la actuación de la legisladora oficialista. El exlegislador manifestó que una persona que ocupa un cargo político no debería, bajo ninguna circunstancia, realizar llamados a la violencia.
Robles añadió un elemento crítico a la discusión al revelar su situación de vulnerabilidad actual. Explicó que se encuentra bajo medidas de protección brindadas por el Programa de Protección de Víctimas y Testigos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Debido a estos riesgos ya identificados, el exdiputado señaló que ha tenido que acudir a un juicio utilizando un chaleco antibalas para resguardar su integridad física.
Finalmente, Robles cuestionó el impacto que la publicación de la diputada Guadamuz pueda tener sobre su seguridad personal. El exlegislador expresó su preocupación por que este tipo de mensajes pongan en riesgo no solo su propia integridad, sino también la de su núcleo familiar y de las personas que le brindan respaldo.




