El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, informó que su administración está trabajando activamente para lograr que la compañía Mazda retome el ensamblaje de vehículos en Colombia. Este anuncio se enmarca en una estrategia más amplia de atracción de capitales nipones, que incluye el impulso al Acuerdo de Asociación Económica (EPA) con Japón y la promoción de inversiones en sectores estratégicos como la manufactura, la movilidad eléctrica, la energía, la infraestructura digital, la innovación y la tecnología.
La posibilidad de que Mazda vuelva a producir localmente surge 12 años después de que la empresa cesara sus actividades de ensamblaje en el país. En 2014, la Compañía Colombiana Automotriz (CCA), que operaba la planta de producción en Bogotá, cerró sus puertas. En aquel momento, la decisión fue motivada por una disminución en las exportaciones hacia los mercados de los países vecinos y una reducción en los costos de importación. El cierre de la planta dejó sin empleo a aproximadamente 500 trabajadores, y desde entonces, Mazda ha mantenido su presencia en Colombia únicamente a través de un modelo de importación de vehículos provenientes de Japón y México, apoyándose en su red de concesionarios y salas de exhibición.
El jefe de Estado confirmó, mediante una alocución televisada el domingo 30 de agosto, que estas gestiones fueron abordadas durante la reciente visita del ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín, a Japón. El mandatario señaló que el objetivo es lograr que Japón vuelva a considerar a Colombia como un destino atractivo para la inversión. De acuerdo con el presidente, en las reuniones sostenidas en el país asiático participaron empresas de gran relevancia global, tales como Toshiba, Toyota y Mazda.
En relación con Toyota, el Gobierno colombiano manifestó que existe la posibilidad de que la firma evalúe al país como destino para proyectos vinculados a vehículos eléctricos. Al respecto, el presidente De la Espriella aseguró que se brindarán todas las garantías necesarias para concretar estas iniciativas. El ministro Gómez Amín se reunió específicamente con Hiroshi Nanbu, presidente de Business Planning & Operation de Toyota Motor Corporation, para extender una invitación formal a ampliar la presencia de la marca en Colombia, sugiriendo el ensamble local de vehículos híbridos y eléctricos, la creación de infraestructura de carga y el desarrollo de una red de proveedores nacionales.
La misión diplomática y comercial liderada por Gómez Amín en Tokio se llevó a cabo entre el 22 y el 27 de agosto. Uno de los logros principales de este viaje fue el avance en la reactivación del Acuerdo de Asociación Económica (EPA). Las negociaciones de este tratado habían permanecido congeladas durante cerca de 15 años. Para destrabar este proceso, el ministro colombiano sostuvo un encuentro el 25 de agosto con Toshiro Ino, ministro de Economía, Comercio e Industria de Japón, reunión de la cual surgió la agenda para concluir el acuerdo. Posteriormente, el 27 de agosto, Gómez Amín se reunió durante 40 minutos con Toshimitsu Motegi, ministro de Asuntos Exteriores de Japón, acordando que los equipos técnicos de ambos países retomaran las conversaciones.
A través de sus redes sociales, el ministro Gómez Amín calificó estos resultados como el inicio de una nueva etapa en la relación bilateral. Atribuyó estos avances a una instrucción directa del presidente Abelardo de la Espriella, destacando que en apenas 15 días de gobierno se han dado pasos significativos para recuperar la confianza y avanzar en la construcción del EPA, resolviendo una parálisis comercial de década y media.
La estrategia del Gobierno se basa en aprovechar el talento humano, la ubicación geográfica estratégica y las condiciones actuales de Colombia para convertir al país en una plataforma regional de producción e inversión. El presidente De la Espriella enfatizó que Colombia busca abrirse camino en el mundo, abriendo mercados para los productos nacionales, incorporando tecnología y generando nuevas oportunidades para la industria y el campo.
Más allá del ámbito económico, la misión en Japón incluyó un componente humanitario. El Gobierno japonés, a través del ministro Motegi, expresó sus condolencias y solidaridad por el terremoto ocurrido el 10 de agosto en Colombia. El presidente De la Espriella agradeció este gesto, y el ministro Gómez Amín confirmó que esta solidaridad se traducirá en ayudas y aportes concretos para las familias afectadas por el sismo.
Finalmente, en su intervención, el presidente abordó la situación interna del Estado, denunciando el hallazgo de corrupción, irregularidades y prácticas que se han enquistado en diversas entidades públicas a lo largo de los años. De la Espriella aseguró que su Gobierno continuará revisando y actuando contra estas conductas, independientemente de quiénes estén involucradas, mientras mantiene el enfoque externo de atraer inversión y ampliar las oportunidades de empleo y producción en Colombia.






