La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) llevó a cabo este jueves 27 de agosto el primer implante de una prótesis craneal producida internamente mediante el uso de tecnología de impresión 3D. Este procedimiento marca un avance significativo en la capacidad de la institución para la fabricación de sus propios dispositivos médicos, reduciendo la dependencia de proveedores externos.
La elaboración de la prótesis se basó en un proceso de personalización riguroso, donde se utilizaron las imágenes médicas del paciente para diseñar la pieza. Este método permitió que se tomaran en cuenta las características anatómicas particulares del cráneo del individuo, asegurando que el dispositivo se adaptara de manera precisa al defecto óseo que requería ser reparado.
El doctor Esteban Vega de la O, gerente de Logística de la CCSS, detalló que este logro es el resultado de un proceso de trabajo que se extendió por aproximadamente dos años. Durante este periodo, la institución se enfocó en la capacitación del personal especializado, la adquisición de equipo tecnológico avanzado y el diseño de un cuarto limpio, requisito indispensable para garantizar la calidad y esterilidad de los dispositivos. Asimismo, se llevaron a cabo todas las pruebas técnicas y se obtuvieron los permisos necesarios para habilitar este servicio.
Uno de los beneficios más destacados de este desarrollo es la optimización del tiempo de producción. Según las estimaciones de la CCSS, una prótesis puede estar completamente lista en un periodo de aproximadamente siete días, tiempo que comprende desde la toma inicial de las imágenes médicas hasta la elaboración final de la pieza impresa.
En términos económicos, la producción interna representa un ahorro considerable para la seguridad social. En el caso específico de la prótesis de talla S implantada este jueves, el costo estimado de fabricación es de ₡1,16 millones. Esta cifra es hasta un 64% menor en comparación con los costos que implicaría la contratación de un proveedor externo para la obtención del dispositivo.
Al respecto, el doctor Vega señaló que la impresión 3D permite diseñar soluciones personalizadas para cada paciente, lo que se traduce en tiempos de respuesta más ágiles, una menor dependencia del mercado externo y una reducción en los costos operativos.
Desde la perspectiva clínica, el doctor Jorge Badilla Corrales, jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital San Juan de Dios, explicó que las ventajas de una prótesis personalizada van más allá de la recuperación estética. El especialista indicó que este tipo de intervenciones puede contribuir a mejorar el estado de ánimo del paciente, además de disminuir la presencia de mareos y dolores de cabeza, los cuales suelen estar asociados con la reducción de la presión dentro del cráneo. Adicionalmente, el dispositivo cumple la función crítica de proteger el cerebro ante posibles golpes externos.
Por su parte, el gerente médico de la CCSS, el doctor Marvin Palma Lostalo, describió este desarrollo como un avance para la seguridad social costarricense, destacando que este paso permite acercar tecnología médica especializada directamente a los pacientes del sistema público.
En cuanto a las proyecciones futuras, la institución estima que un total de 52 pacientes, provenientes de los hospitales San Juan de Dios, México y Monseñor Víctor Manuel Sanabria, podrían beneficiarse de este nuevo proceso de fabricación durante el segundo semestre de 2026.
Finalmente, el éxito de este proyecto abre la posibilidad de ampliar la aplicación de la impresión 3D en otras áreas de la CCSS. Actualmente, la institución ya utiliza esta tecnología en otros desarrollos, tales como la creación de guías de planificación quirúrgica, modelos anatómicos y la fabricación de piezas de repuesto para equipos industriales.






