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Tensión familiar y auditoría millonaria: Tini Stoessel busca el control de su patrimonio

Después de 15 años como representante, Alejandro Stoessel habría dejado de manejar la carrera de su hija y una auditoría habría detectado que la artista no tiene control sobre algunas de sus sociedades - LA NACION

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Tensión familiar y auditoría millonaria: Tini Stoessel busca el control de su patrimonio

La relación entre la cantante Tini Stoessel y su padre, el productor Alejandro Stoessel, atraviesa actualmente un período de marcada tensión. Durante más de una década, ambos mantuvieron un vínculo extremadamente estrecho, no solo en el plano afectivo y familiar, sino también en el ámbito profesional, donde Alejandro fue una pieza fundamental en la arquitectura de la carrera de su hija. Sin embargo, este esquema de confianza parece haberse fracturado en los últimos meses.

Desde los inicios de Tini en el fenómeno global de "Violetta" y a lo largo de su posterior consolidación como solista, Alejandro Stoessel actuó como su representante y guía estratégico. No obstante, según información obtenida por LA NACION, el productor habría dejado de ejercer dicha función recientemente. Este distanciamiento profesional coincide con una decisión determinante de la artista: la contratación de una auditoría privada destinada a analizar minuciosamente la organización y el estado actual del patrimonio que ha construido a lo largo de sus años de trayectoria profesional.

Los resultados preliminares de esta revisión habrían puesto de manifiesto puntos críticos que han alimentado la discordia familiar. Según diversas versiones, la auditoría reveló que Tini no posee participación accionaria ni control directo sobre algunas de las sociedades que administran los ingresos derivados de su música, el uso de su imagen, sus contratos comerciales y la organización de sus espectáculos. Se estima que la cifra total del patrimonio vinculado a la intérprete de “La triple T” ronda los 70 millones de dólares.

El despertar de las dudas de la cantante respecto al manejo de sus finanzas habría sido detonado por episodios cotidianos relacionados con la administración de su dinero. Uno de los hechos más significativos fue el descubrimiento de una restricción en una de sus tarjetas de crédito, administrada por su núcleo familiar, que establecía un límite de gasto de 5.000 dólares mensuales. Al intentar realizar una compra y encontrarse con este tope, Tini habría comenzado a cuestionarse quién detentaba realmente el control sobre sus bienes y activos.

A este conflicto financiero se suman tensiones de índole personal y logística. Se ha informado que Alejandro Stoessel se habría opuesto a que su hija adquiriera una propiedad en la ciudad de Miami. Este deseo de Tini estaba motivado por la intención de residir más cerca de su pareja, el futbolista Rodrigo De Paul, quien vive en dicha ciudad debido a sus compromisos deportivos profesionales.

La situación se ha vuelto aún más compleja en el marco de los preparativos para el casamiento entre la artista y el jugador. En este contexto, se señala que el padre de Tini habría insistido en la necesidad de suscribir un acuerdo prenupcial de separación de bienes, una exigencia que habría intensificado la interna familiar y el sentimiento de desconfianza.

En profundidad, la auditoría habría detectado que diversos flujos de ingresos provenientes de la carrera de la cantante eran canalizados a través de sociedades en las que Tini no tiene control ni participación. Asimismo, habrían surgido dudas sobre contratos relacionados con futuros trabajos discográficos, cuyos beneficios serían percibidos por entidades sobre las cuales la artista carece de control directo. Al respecto, se sostiene que, en ciertos casos y por solicitud de las firmas contratantes, Tini aceptó la intervención de estas empresas, pero que en ningún momento cedió sus derechos comerciales, de imagen o personales.

Dentro de la estructura de negocios familiares, ha aparecido mencionada la empresa QTV, fundada por Alejandro y Francisco Stoessel, hermano de la cantante. Según datos difundidos por la periodista Marina Calabró, esta sociedad concentraría una parte considerable de la actividad ligada a los derechos de imagen y otros negocios derivados de la fama de la artista.

Ante el crecimiento de las especulaciones, el entorno de Alejandro Stoessel ha intentado matizar la situación. Han señalado que no existe una pelea real entre padre e hija, sino que el proceso actual es simplemente una reorganización patrimonial necesaria debido al próximo matrimonio de la cantante. En el programa LAM de América TV, una fuente allegada al productor afirmó que Tini simplemente está "ordenando todo su patrimonio para la boda", argumentando que necesita determinar con claridad cuáles son sus bienes propios antes de contraer nupcias. Esta misma fuente aseguró que el diálogo entre ambos se mantiene activo.

A pesar de estas declaraciones indirectas, tanto Tini como su padre han mantenido un hermetismo absoluto, evitando dar declaraciones públicas. Este silencio ha servido como combustible para las teorías sobre un distanciamiento profundo y una lucha por la autonomía financiera de la artista.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

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