El pasado martes 20 de octubre, la ciudad de Los Teques se convirtió en el escenario de un encuentro donde la gastronomía y el séptimo arte se fusionaron para rescatar la memoria local. En el emblemático Teatro Lamas, se llevó a cabo la presentación oficial del cortometraje documental titulado "De Los Teques pa’l Mundo", una obra dirigida por James Prada que busca explorar y difundir la historia de uno de los elementos más reconocidos de la mesa venezolana: el tequeño.
Este evento audiovisual no fue una presentación aislada, sino que se integró en un marco de celebraciones institucionales y ciudadanas. La proyección coincidió con las actividades programadas por los 249 años de la fundación de la ciudad, sumándose además a la celebración del Día Nacional del Tequeño, consolidando así un vínculo entre la efeméride municipal y la identidad gastronómica de la región.
La génesis de esta producción revela un proceso de transformación creativa y editorial. Según explicó el director James Prada, el proyecto no nació originalmente con la ambición de convertirse en un documental de profundidad cinematográfica. Hace aproximadamente un año, la idea inicial consistía en producir un material breve, un video destinado específicamente a ser difundido a través de las redes sociales, adaptándose a los formatos rápidos de consumo digital.
Sin embargo, el rumbo del proyecto cambió drásticamente durante la fase de investigación y recolección de datos. Prada detalló que, al comenzar a realizar las primeras entrevistas con diversas fuentes, el equipo de trabajo se encontró con una riqueza de testimonios que no podían ser ignorados ni resumidos en un clip corto para plataformas digitales. Estos relatos permitieron identificar que existía material suficiente y con la profundidad necesaria para desarrollar una producción audiovisual más robusta y detallada. Fue así como la iniciativa evolucionó hacia un formato de cortometraje documental, permitiendo analizar el origen y el valor cultural de este pasapalo que hoy goza de reconocimiento a escala internacional.
Tras el estreno, el director James Prada ha trazado una hoja de ruta para la distribución de la obra. El propósito actual es trascender el ámbito local y llevar la producción a diversos festivales de cine, donde se pueda exponer el trabajo realizado. Asimismo, Prada señaló que tienen la intención de proyectar el documental en distintas comunidades, con el fin de que un mayor número de personas conozcan la historia detrás de esta preparación y comprendan su importancia cultural.
El evento contó con la presencia del alcalde del municipio Guaicaipuro, Farith Fraija, quien subrayó la importancia de la obra desde una perspectiva de identidad regional. El mandatario destacó que la producción busca reivindicar el origen genuino del tequeño, señalando que la procedencia de este pasapalo ha sido objeto de distintas versiones a lo largo del tiempo. En este sentido, Fraija enfatizó la necesidad de contar con registros que permitan dejar constancia de su nacimiento en la localidad.
Para respaldar esta postura, el alcalde recordó que en el año 2023 se impulsó una iniciativa para competir por un récord Guinness. Según explicó, dicho esfuerzo surgió precisamente de la necesidad de establecer una prueba formal sobre el origen del tequeño en Los Teques, vinculando su creación a la labor atribuida a las hermanas Báez.
En su intervención final, Farith Fraija reflexionó sobre el significado del tequeño para la sociedad venezolana. El alcalde afirmó que el documental permite un reencuentro con la historia local, asegurando que el tequeño no es simplemente un pedazo de queso y masa, sino que constituye una parte fundamental de la identidad nacional. Para Fraija, este elemento es un rasgo que distingue a los venezolanos en el mundo, elevando un pasapalo a la categoría de símbolo cultural.






